Un relevamiento desarrollado por la consultora Pulso Research muestra una estabilización en la aprobación del presidente Javier Milei, pero con señales de alerta en materia económica y expectativas sobre el ajuste.
La encuesta indica que la gestión nacional obtiene un 44,9% de aprobación, prácticamente en equilibrio con el 45,7% de rechazo. Según el informe, el respaldo “se ha estabilizado en torno al 44% por tercer mes consecutivo”, mientras que el rechazo muestra una tendencia descendente desde las elecciones legislativas de octubre pasado.
Economía: mejora estancada y malestar persistente
La percepción sobre la situación económica nacional continúa siendo mayoritariamente negativa. El 67,1% la evalúa como mala o muy mala, frente a un 26,7% que la considera buena.
En el plano personal, los números son incluso más adversos: 69,5% califica su situación económica como mala o muy mala, mientras que apenas 27,7% la define como buena.
El estudio subraya que, si bien la evaluación positiva de la economía nacional pasó del 8% al inicio de la gestión a un 24% al cumplirse el primer año, ese indicador “se estancó” desde entonces. Es decir, existe una percepción de mejora respecto del punto de partida, pero sin avances en el último año.
¿De quién es la responsabilidad?
Uno de los datos centrales del relevamiento es la atribución de responsabilidades por la crisis económica. El 47,8% considera que la situación se debe a las decisiones de la gestión anterior, mientras que el 38,9% responsabiliza al gobierno actual.
Para la consultora, esta distribución explica en parte la resiliencia del oficialismo: casi la mitad de los encuestados aún adjudica el origen de la crisis al ciclo previo, lo que amortigua el desgaste político.
Ajuste: dudas sobre su efectividad y temor a lo que viene
En relación con el programa de ajuste fiscal, las opiniones aparecen divididas pero con predominio crítico. Solo el 16% sostiene que el Gobierno está ajustando donde corresponde, mientras que el 42,3% cree que no lo está haciendo correctamente y un 34,4% considera que acierta en algunos aspectos y falla en otros.
Además, el 39,4% cree que “lo peor del ajuste está por venir”, un dato que marca un salto de 15 puntos porcentuales respecto de la medición preelectoral.
Sobre el impacto concreto del ajuste, el 38% afirma que empeoró la situación económica, el 24,6% que no la modificó y apenas el 26% que la mejoró.
Reforma laboral y agenda punitiva
En materia legislativa, el estudio muestra que el 52,6% considera necesaria una reforma laboral, aunque el respaldo específico al proyecto que impulsa el Gobierno es más acotado: 35,1% se manifiesta de acuerdo y 44,6% en desacuerdo.
En contraste, la propuesta de bajar la edad de imputabilidad a 13 años cosecha un apoyo amplio: 72% está de acuerdo o muy de acuerdo, frente a un 20,7% que expresa rechazo.
Una oposición difusa
El informe también señala un escenario fragmentado en la dirigencia opositora. Ante la pregunta abierta sobre quién es el principal líder de la oposición, el 50,2% responde “nadie” o no sabe, lo que refleja la ausencia de una referencia clara.
Entre los nombres mencionados aparecen Cristina Fernández de Kirchner (14,6%) y Axel Kicillof (13,8%), aunque muy por detrás del segmento que no identifica liderazgo opositor.
Según Pulso Research, esta “inexistencia o existencia difusa de una oposición” funciona como “un gran dique de contención para el oficialismo”, que, pese a registrar niveles altos de desaprobación económica, no enfrenta un liderazgo opositor capaz de capitalizar de manera unificada el descontento social.




















