La Fórmula 1 mete mano antes de volver a la acción. Después del paréntesis del 29 de marzo, en Japón, última carrera antes de la anulación de los GP de Bahrein y Arabia Saudita a raíz del conflicto bélico en Medio Oriente, la acción reaparece en el Gran Premio de Miami con una novedad importante: la única práctica libre del fin de semana tendrá más tiempo en pista. Y no llega sola, porque también aparecen retoques reglamentarios que buscan mejorar la competencia.
Más minutos para ponerse a punto
La actividad del viernes larga distinto: la Práctica 1 pasa de sus habituales 60 minutos a una tanda de 90, ahora arrancando 30 minutos antes (a las 13 del viernes). ¿El motivo? La pausa prolongada entre carreras, sumada a los ajustes técnicos recientes y al formato Sprint, que recorta el tiempo de ensayo después de las modificaciones en el reglamento.
Con este cambio, los equipos van a tener más margen para probar configuraciones y entender mejor los autos antes de ir directo a la clasificación para la segunda Sprint de la temporada. Esto es importante pensando en Franco Colapinto, que tendrá más tiempo para practicar y adaptarse a un circuito en el que nunca corrió.
El resto del cronograma del fin de semana se mantiene: la Qualy de la Sprint el viernes a las 17.30, carrera el sábado a las 13, clasificación a las 17 y la carrera principal a las 17 del domingo.
Los cambios al reglamento
La FP1 no es lo único que se modifica. Tras evaluar lo que dejaron las primeras fechas de la temporada, los responsables de la FIA, directores de equipo, los directores ejecutivos de los fabricantes de unidades de potencia y la FOM acordaron una serie de cambios técnicos que debutarán en Miami.
En clasificación, se reducen las posibilidades de recargar energía en exceso y se potencia el uso del sistema eléctrico para que los pilotos puedan ir más a fondo. Mientras que en la carrera buscarán evitar diferencias exageradas entre autos controlando los picos de potencia para que no haya saltos bruscos de rendimiento, pero sin perder la chance de sobrepasar.
También hubo retoques pensando en la seguridad. En las largadas, se implementa un sistema que detecta si un auto sale lento y lo “asiste” automáticamente para evitar accidentes. Además, habrá señales luminosas más claras para advertir al resto.
En condiciones de lluvia, el objetivo es mejorar el control: más temperatura en neumáticos intermedios para ganar agarre y una gestión más suave de la energía para evitar pérdidas de tracción.

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