» Siendo humildes y trabajadores, como lo hicimos durante todo este torneo, confiamos en que vamos a tener un gran resultado«, le dice Alan Robledo a Olé. Y motivos para ilusionarse no le faltan. O’Higgins no está de paso en esta Copa Sudamericana. El equipo chileno superó una fase de grupos que lo enfrentó ante San Pablo y Millonarios. Ahora le toca copar una parada aún más dura: Boca lo espera para una eliminatoria en la que nuevamente corre desde atrás. Pero el central argentino no es uno más en el plantel, sino que es el capitán de la ilusión de toda la provincia de Rancagua.
El zaguero no empezó en la elite. Más bien, todo lo contrario. Se crió en el barro del Ascenso argentino. Surgido en Chacarita y con un paso por Alvarado de Mar del Plata, ambos en la Primera Nacional, el defensor forjó en esa categoría el carácter que lo llevó a ser traspasado al Capo de la provincia y posteriormente haber sido elegido como capitán por el cuerpo técnico que encabeza Lucas Bovaglio. En diálogo con Olé, Robledo analizó su pasado en la segunda categoría, su llegada a O’Higgins, palpitó la serie con Boca y hasta se mostró confiado con hacer un buen papel.
Alan Robledo con Olé
-¿Qué significa el Ascenso en tu carrera?
-Fue donde yo arranqué, donde yo empecé. Mis inicios fueron jugando en Chacarita en la B Nacional y creo que es una competencia muy dura, muy física. Eso te hace crecer mucho. Yo, que siempre jugué ahí, para mí fue una de las partes más importantes de mi carrera. No tuve la chance o la oportunidad de jugar en Primera División, pero la segunda categoría forjó al jugador que ven hoy.
– ¿Te quedó esa espinita de no poder jugar en Primera?
-Sí, obviamente, todavía tengo el deseo. Yo estuve en el momento en el que Chacarita ascendió a Primera División pero era muy chico, no tenía todavía la madurez para asentarme, entonces lógicamente te queda un poquito la espina. Pero bueno, sí tengo la ilusión de poder cumplir ese deseo de jugar en Primera División en un futuro.
– ¿Creés que haber jugado en el Nacional te está ayudando hoy en día en tu carrera?
-Sí, obviamente. El torneo de la B Nacional es muy duro, es muy físico y eso impacta en mi actualidad, claramente. Hay muchos equipos que tienen grandes jugadores que pegaron el salto, como me pasó a mí, y eso te da la pauta de que es una división re contra pareja.
– ¿Cómo es pegar ese famoso salto del Ascenso justamente a un club de Primera y de otro país?
-Fue un cambio muy grande. Tenía un poco de miedo también, porque uno está acostumbrado a las canchas del Interior que a veces son complicadas, a la categoría que es muy complicada, y pegar el salto a un club de Primera División como el que estoy hoy es lo que uno soñó, pero no deja de ser una responsabilidad muy grande. La verdad que, gracias a Dios, cuando llegué, me adapté bien y me sentí bien. Y hoy, gracias a Dios también, lo disfruto mucho.
– ¿Cambia mucho el fútbol argentino de Ascenso al fútbol chileno?
-Sí, yo creo que cambia por el tema de las reglas, el jugar con VAR. Creo que es la principal cosa a la que uno se tiene que adaptar por el tema del contacto físico. Personalmente soy un jugador que juega bastante al límite, entonces lo primero que hice cuando llegué acá fue tratar de corregir eso. La verdad que cambia, aunque no deja de ser fútbol tampoco.
– ¿Te costó esa adaptación a un nuevo país, a compañeros que quizás no comparten las mismas costumbres que vos y todo lo que conlleva mudarse?
-Sí, me costó los primeros meses, pero la verdad que me encontré con un grupo humano muy bueno. El cuerpo técnico, cuando yo llegué acá a Chile, también era argentino, entonces se hizo todo un poco más llevadero. Y a medida que a vos las cosas también te van saliendo bien, el grupo se hace fuerte y se hace unido. Después obviamente las costumbres sí cambian, pero también se adapta uno a la manera de vivir de acá.
– ¿Cuánto creés que influye que el técnico sea argentino en la decisión de que vos seas el capitán?
-No sé eso. La verdad que esa es una pregunta que tendrías que hacerle al técnico. Uno obviamente, primero que nada, se siente orgulloso por la decisión, por lo que es el club y por lo que se juega. Uno estuvo acostumbrado a jugar el Ascenso y pegar el salto a la máxima categoría de un país y ser uno de los capitanes la verdad que es algo gigante. A veces pasa todo muy rápido, pero tenés que estar preparado. Cuando me lo preguntan, digo que es un orgullo para mí y trato de hacerlo siempre de la mejor manera.
– ¿Cómo manejás el ser capitán de jugadores que, quizás, son 10 años mayores que vos?
-Para mí fue una responsabilidad muy grande por la clase de jugadores que hay. No solamente hay jugadores grandes, sino también hay jugadores que jugaron en clubes enormes y donde han ganado cosas muy importantes. A uno lo llena de orgullo y también, en el buen sentido, hay que creer que si a uno lo eligen es porque es capaz de poder hacerlo. Pero siempre con los pies sobre la tierra y siendo humilde, siendo el primero en dar el ejemplo del trabajo. Personalmente me caracterizo por eso, por ser un líder de tratar de dar el ejemplo del trabajo, no sé si tanto del hablar pero sí del hacer.
– ¿Sos consciente de que en cuestión de horas vas a estar jugando una eliminatoria contra Boca?
-La verdad que a esta altura trato de asimilarlo. Es algo increíble para nosotros porque todo recae en lo que uno vivió hace uno o dos años jugando en el Ascenso y hoy te toca jugar una llave contra uno de los mejores equipos del mundo. Pero bueno, no deja de ser un partido de fútbol, hay que tener tranquilidad y también saber que uno se preparó para esto toda la vida. Creo que de chicos siempre soñamos con jugar esta clase de partidos y hoy se acerca la oportunidad, así que nada, tranquilidad y a pensar en tratar de hacerlo siempre de la mejor manera.
– En estos momentos empezás a recapitular todo lo que viviste en tu carrera y es un orgullo inmenso…
-Sí, y aparte también muchas veces te hace caer la familia porque son ellos los que te veían hace dos años jugando en el Ascenso contra un equipo del interior y mañana vas a estar jugando en la Bombonera contra Boca. A veces ellos te hacen caer un poco la ficha, pero siempre pensando en que uno se preparó para esto.
– ¿Cómo fue la reacción cuando se enteraron de que jugaban contra Boca?
-Nada, linda. Más que nada nosotros que tenemos el grupo de los chicos argentinos en el club, fue un momento lindo porque cuando salió la llave de la fase de grupos también queríamos que toque algún equipo argentino. Sabemos lo que son los equipos argentinos, creo que todos saben la potencia y lo duros que son, entonces decíamos que por ahí jugar contra un equipo argentino sería lindo y por esas cosas de la vida tocó en este momento. Hay que disfrutarlo también y que no sea todo tensión, porque nos preparamos para esto y va a ser, seguramente, un partido hermoso.
– La ilusión de ganar en la Bombonera está intacta, y más teniendo en cuenta las últimas eliminaciones de Boca ahí, ¿no?
-Sí, obviamente, lo primero que pensamos es en saber que vamos a ir a un estadio donde seguramente va a estar lleno, donde claramente es su casa y se hacen fuertes, pero vamos a tratar de hacer las cosas de la mejor manera. El error tiene que ser mínimo y tenemos que traernos un buen resultado para poder cerrarlo en casa.
– ¿Sienten que corren de atrás?
-No sé, la verdad que para serte honesto, tenemos un grupo muy bueno. Nos tocó una fase de grupos también durísima contra grandes equipos y creo yo que lo hicimos de gran manera. Eso también te da la sensación de saber que uno puede, si está convencido, puede. Somos súper realistas, sabemos la jerarquía que hay del otro lado, lo que va a ser ese estadio y lo que ellos también van a proponer porque están en su casa, se van a querer hacer fuertes, pero nosotros siempre pensamos en lo que venimos haciendo porque también por algo llegamos a donde llegamos. Siendo humildes y trabajadores, como lo hicimos durante todo este torneo, confiamos en que vamos a tener un gran resultado.
– Durante el Mundial estabas gritando las recuperaciones de Paredes. Ahora vas a tener que pegarle…
-Sí, la verdad es que uno habla de eso y creo que por algo Paredes es lo que es. Es jerarquía pura, un jugador increíble que también uno disfruta verlo cuando lo tiene del mismo lado. Obviamente nos va a tocar tenerlo enfrente, pero lo disfrutamos durante toda la Copa de este lado que tiene puesta la camiseta de la Selección. El jueves va a ser otra historia…
– Igual, si pueden no enfrentarlo, ¿mejor, no?
-Sí, obvio. Hubiera estado bueno que se quede de vacaciones una semana en Miami, je.
– Vos que sos argentino, naciste y te criaste con el fútbol de acá y sos hincha de algún equipo, ¿es un partido más especial por eso?
-Sí, no, dejé yo un poco el fanatismo de más chico. A medida que uno va creciendo y va viviendo del fútbol deja un poco el fanatismo, el hincha que uno tiene adentro lo deja un poco y se empieza a agarrar un poco más de donde juega. Le agarrás mucho cariño al club en el que estás porque la gente te empieza a querer y al fútbol lo dejás de ver con ese fanatismo de hincha. Obviamente la familia tira para un lado o de otro, pero en lo personal siento que es un partido aparte por el rival que está enfrente, porque vuelvo a repetir lo mismo: soñamos con jugar esta clase de partidos y nos vamos a enfrentar contra uno de los mejores equipos del mundo en una llave que define todo, entonces por ese lado es donde toma importancia.
-Vos lo acabás de decir, es uno de los mejores equipos del mundo. ¿Creés que O’Higgins puede dar el golpe?
-Confiemos que sí, confiemos que sí. Vamos a trabajar y a ser humildes, como lo hicimos todo este torneo, que es lo que nos trajo hasta acá y ojalá, Dios quiera, podamos traernos un buen resultado para casa.

Mirá también
Con Paredes, Montero y Villa, el 11 súper ofensivo de Boca para la Sudamericana

Mirá también
La renovada lista de convocados de Boca vs. O’Higgins, con los recién llegados y bajas de peso

Mirá también






















