Hay ruido en la comunicación. Sin embargo, a 1107 kilómetros del Obelisco, del centro del mundo, el altavoz no alcanza a percibir el nervioso revuelto de tripas ni el rechinar tembloroso de dientes. No hay tecnología de punta que entienda de ansiedades. “Tengo bruxismo. Las placas me duran un mes…”, le reconoce desde Formosa a Olé la presidenta del Club Sportivo General San Martín. Se llama Grisel -como el tango, un gusto de su padre- Noemí Cardozo y, tras llegar al salvataje en 1997 como tesorera, desde 2003 es la cara visible de un Franjeado tal vez histórico.
Para el hincha argentino, el fútbol de Formosa es casi invisible. El Noreste, excepto excepciones de última hora como Crucero del Norte en Misiones; Mandiyú y Huracán en Corrientes; y For Ever en Chaco, lejos siempre estuvo de la gran vidriera.
El Imperio del Verde y sus -algo más de- 600.000 habitantes, así y todo, tuvieron hace 50 años a Patria como representante provincial en el viejo Nacional, ese que complementaba al Metropolitano. En aquella edición de 1976, salvo un furioso 5-0 a Platense y choques contra Huracán, Vélez y Rosario Central, apenas si gozaron su chance entre ‘los grandes’.
Hoy, el mundo es otro. Otra AFA, otra estructura de competencias, y otra Formosa, aún herida por las grietas, pero esperanzada por el Franjeado y su enésima definición del Federal A.
En San Francisco, Córdoba, este domingo desde las 15, San Martín se jugará ante Cipolletti mucho más que un título inédito. Los rionegrinos anhelan volver a la máxima categoría del Ascenso tras 25 temporadas. Para los formoseños sería cruzar ese puente simbólico que tanto mentan.
Catamarca, La Rioja, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego nunca consiguieron pertenecer a la Primera Nacional. Formosa, en tanto, está a 90′ de mezclarse en esa Segunda Elite y de volver a dar que hablar. Porque en la coctelera mediática y de las redes sociales, todo se revuelve. La linealidad es cruda. O es clara. Fútbol & política y su encuentro en una minipimer de cuchillos cortantes.
Las dos caras de una misma Formosa y el raro pique de la pelota en el barrio San Francisco
Es una sola Formosa y son varias. La Hermosa, la Perla del Norte, la Tierra de Humedales, según datos oficiales del INDEC, tiene el menor índice de pobreza urbana del NEA con un 29,9% -por debajo incluso del promedio nacional- y la desocupación bajó al 4,8% (7,9% a nivel país).
Pero, a su vez, a partir del informe Crecer en Argentina de UNICEF, la provincia se encuentra en el último lugar del ranking nacional de bienestar infantil, se mantiene dependiente a las garrafas de gas y, según el último Censo, más del 60% de los hogares no están conectados a la red pública de cloacas.
En las voces recogidas por Olé, difícil entonces no fijarse “de qué lado de la mecha” encontrarse.
En el corazón del populoso barrio San Francisco, a unas 15 cuadras del centro capitalino, se levanta el pequeño y leal estadio 17 de Octubre. Con capacidad para 4000 personas y una dimensión de 96 metros de largo por 68 mts de ancho, San Martín lo transformó en un fortín donde el equipo del DT tucumano Marcelo Rubino acabó invicto el 2026.
Plateas techadas sobre un lateral, pegadas a la sede social; populares fragmentadas sobre el otro costado. Dar una vuelta manzana por calles de pavimento y ripio permitirá observar pintadas con predominancia del azul y el blanco -los colores del club desde su nacimiento en 1941- y algo monotemáticas.
Sobre los paredones internos, detrás de los arcos sin tribuna cabecera que dan a las calles Obispo Scozzina y O’ Higgins, aparecen banners con la leyenda “ En el Modelo Formoseño, el deporte es un derecho para todos” y dos grandes pintadas, exactamente detrás de ambas redes: “Gracias Gildo 2027…”.
Gildo es Insfrán. Nació en 1951 en Laguna Blanca, a 140 km de la capital local. Veterinario, como jugador despuntó el vicio en su Atlético local y llegó a jugar un tiempito en el 8 de Diciembre, la contra.
En 1983, con el regreso de la Democracia, fue elegido diputado provincial; vicegobernador en 1987; y, desde 1995 y en forma ininterrumpida, pope formoseño. Cuando San Martín salga a la cancha a pelear por su anhelado ascenso, Insfrán estará cumpliendo 30 años, 10 meses y 15 días como máximo líder, continuidad que puso al Franjeado en el controvertido rol de Caballo del Comisario.
El Caballo del Comisario: ¿mito o realidad?
“Te aseguro que no fue beneficiado en ningún partido. De local es fuerte y gana siempre sin ayuda. Cancha chica, calor imposible. Fue el primer equipo que empezó a entrenar. El ascenso no sería sorpresa. Desde que subió al Federal B en 2011, San Martín siempre fue protagonista. En el plantel hay mucho formoseño y tres son titulares. Ojalá el público deje de ser exitista y acompañe si todo sale bien. Que las cosas empiecen a ser diferentes…”, se esperanza Javier Velazco, responsable de Formosa Fútbol.
Sería una epopeya. Salvo aquel lejano recuerdo de Sportivo Patria 1976, el buen vóley de Policial (campeón Copa ACLAV 2021, Supercopa 2023, segundo en la Liga 2024 y participante de Sudamericanos) o el básquet de La Unión (dos veces campeón TNA, finalista LNB 2016, y competidor en la Liga de las Américas), Formosa vive fuera del mapa deportivo argentino más allá del Negro Ibarra, Pancho Sá, Aldo Paredes o Raúl de la Cruz Chaparro. Eso de querer y no poder.
“ Lo del Caballo del Comisario es verso. Es bajarle el precio a un plantel que hizo las cosas bien en las últimas dos temporadas. Mantuvo el 80% del grupo del año pasado y se aseguró jugadores de jerarquía como Gervasio Núñez, Ricardo Tapia y Kevin Humeler. Además, vinieron refuerzos como Oscar Piris -que jugó en Gimnasia LP, Unión y el exterior- y Lautaro Ceratto», graficó Rodrigo Lezcano de Marca Personal.
«Ves a San Martín y ves jugar a un candidato. Asumieron ese costo. Antes estaba el dinero pero faltaba la convicción de ascender. Ahora el club está preparado. Y si bien Insfrán tiene al deporte como política de Estado, acá se ayuda a todos. Gildo no es dirigente de fútbol ni le interesa aterrizar en AFA. Solo banca y nada más. Ni siquiera, que recuerde, vino a la cancha…”, casi que juró el periodista de Canal 3.
No todo lo que brilla es oro
El mix Fútbol & Política, se dijo, provoca reservas a la hora de analizar la situación. Incluso en las cercanías -tal vez- de un evento histórico para Formosa. Nada es blanco, nada es negro (o azul, Franjeado mediante). Todo depende del color del cristal con que se mire.
“Somos otro país. Acá se les escapó la tortuga porque miraron para otro lado. El año pasado a San Martín le robaron en la cara contra Bolívar y Rafaela. Y nadie dijo nada porque están alineados a la AFA. El club a veces funciona como una cooperativa…», le contó a Olé una fuente cercana al mundillo local que pidió ‘protección’ de manera expresa.
«Decí que San Martín tiene a una presidenta como Grisel, muy solidaria y con un corazón enorme. Aunque si quieren jugar en su cancha, van a tener que trabajar mucho porque se complica ver bien y hay poco lugar para todo: se parece a un metegol… ”, subió la apuesta rogando cuidado. Clima de época…
“Fue una pena lo que pasó en 2025 porque el equipo juega muy bien, de memoria. Ahora fue el mejor de la tabla y sin que le den dos penales por partido. Ya pagó el derecho de piso. Como formoseño quiero llegar a la B Nacional y salir de mediocridad. Pero se trabaja mal y se lo normaliza. Tenemos en la Liga 20 equipos en la A, 20 en la B, más la C y la D. Y solo un par de canchas buenas. Es un torneo comunitario. Hay dirigentes que les importa tres huevos el fútbol. Se gastó mucha plata en traer a la Copa Argentina y, a nivel interno, se hizo poco y nada. Igualmente, más allá de las buenas intenciones, sin el Gobierno provincial detrás, en la alta competencia no podés jugar…”, amplió, cerró y rezó el informante.
El deporte en Formosa: cuestión de Estado
La injerencia del Estado formoseño en el deporte es innegable aunque se prefieren silenciadas las cifras. Mario Romay fue un envidiable tirador desde el perímetro con la pelota naranja en sus manos y hoy dirige la Secretaría de Deportes y Recreación Comunitaria de Formosa. Sabe lo que se dice, sabe lo que se piensa, pero también sabe argumentar con los datos que sí pueden ventilarse.
“ A pesar de este contexto desfavorable donde Nación le quitó todo tipo de recursos a las provincias, nosotros tenemos políticas sostenidas. San Martín tiene también muchos sponsors de empresas locales aunque la mayor parte del presupuesto que maneja llega desde el Gobierno, que le asegura diez meses de apoyo”, le cuenta a Olé quien llegase a anotar más de 1000 triples en el TNA.
“Prácticamente no tenemos ese problema de que te digan ‘pongan menos plata en pelotitas y más gasas para el hospital’ porque lo tenemos bastante claro. En lo que va de su mandato, el gobernador ya inauguró 1562 escuelas con polideportivo. Nos falta mejorar la competencia interna para tener mejores resultados a nivel deportes federados y formativos», reflexionó Romay con años y años en el deporte.
«Si San Martín asciende, además, sabemos también que el Turismo puede ganar su lugar. Si se puede jugar con visitantes, hay buena hotelería y hasta dos vuelos diarios por Aerolíneas. Acá no le damos tanta bolilla a lo que digan de afuera, a la mirada que tengan sobre nosotros. Somos un poco ‘bravos’ en ese sentido. Le damos mucho sentido político a esto. Por algo llevamos 30 años gobernando”, concluyó uno de los fundadores de La Unión basquetebolera.
Grisel, la foto con el Chiqui y el «paso a paso» de Mostaza
Los dientes de Grisel todavía temblequean. Por estos días, más que nunca, es la cara de los 2600 socios al día que solo piensan en hacer historia. “A veces no sé si el club es mi segunda casa o la primera. Dejé todo de lado, el drugstore, la venta de alimentos. Soy medio gitana vendiendo ropa, regalería… Y también trabajo en la Provincia. Como empleada”, explica doña Cardozo, de apenas 6 añitos cuando Sportivo Patria tuvo sus 18 partidos de fama nacional.
“Acá me conocen todos. Entre todas las disciplinas y actividades, encabezo unas 300 personas que dan una mano en la institución. Soy una presidenta presente, la única tetracampeona de Formosa. A mí todo me costó el triple en este fútbol machista. Pero ‘me hice’. Fui aprendiendo. Siempre rindiendo examen porque muchos piensan que no sé, que me pusieron. Presión a esta altura, cero. Hoy me siento a hablar mano a mano a negociar con los representantes. ¿Los pases? Los cierro yo. ¿Los contratos? Los cierro yo”, le reafirma a Olé esta cabulera que suele poner sobre la mesa el “paso a paso…” de Mostaza Merlo y su militancia indisimulable.
“ Formosa es hermosa. Gildo ayuda a todos y por eso soy gildista. ¿Cómo no voy a respetar a quien gana las elecciones con el 70% de los votos? Entiendo que me critiquen, que me vinculen con Insfrán. Pero… El otro día viralizaron una foto mía con Chiqui Tapia, por ejemplo. Les dije que no se preocupen, que mejor se preocupen por Ricky Tapia, el mejor de San Martín y de la categoría. A mí Chiqui ni me registra. Y acá juegan los jugadores. Yo ya he perdido mil finales también. ¿Si fuese el Caballo del Comisario? ¿Dónde estaríamos en este momento?», cuestionó Cardozo, casi sin pensar en su visita a la odontóloga. La cabeza está puesta de lleno en el viaje y en Cipolletti, claro, otro siempre candidato en la categoría.
Trata de aguantarse. Sonríe cuando recuerda que Dani Alves, hace días, los visitó. Cuestión de fe. «Hoy la provincia está encendida. Queremos ser parte. Jugar contra los mejores. Estamos llenando colectivos, colectivos y colectivos rumbo a Córdoba. El sueño del Nacional ya no es del Franjeado. Porque ya no somos simplemente San Martín: hoy somos Formosa”, sentenció Grisel. Sin bruxismo que la detenga.
Video: la vuelta de San Martín de Formosa-Olimpo de Bahía Blanca

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