San Martín de Tucumán igualó en la tercera fecha del campeonato ante Mitre en condición de local y perdió la chance de escalar a las primeras posiciones de la Zona A del campeonato. Pero la novela arrancó luego del partido, debido a que el Santo reclamó los tres puntos ya que Ezequiel Cérica y Rubén Zamponi, ambos titulares en el conjunto de Santiago del Estero, dieron positivo al test de Covid-19 en las últimas horas. Previo al viaje, el arquero Fernando Pellegrino, quien fue reemplazado por Yair Bonnin en el duelo, había sido apartado por tener coronavirus y se sospecha que contagió a los nuevos infectados.

Los dirigentes de San Martín no se quedaron con los brazos cruzados y según informó La Gaceta elevaron una nota a la AFA pidiendo que el Tribunal de Disciplina les dé el partido por ganado reclamando que el Aurinegro actuó con mala fe.

El escrito firmado por Rubén Moisello, presidente de la institución, y por el secretario general Guillermo Alcorta, dice: “Los síntomas se manifiestan con anterioridad al hisopado positivo. De ello se desprenden dos cuestiones: los jugadores disputaron el partido estando infectados y no se cumplió por parte de Mitre lo expresamente dispuesto por el protocolo sanitario de competencias dictados por AFA; en especial, efectuar los testeos de los componentes de la delegación afectada al partido con un período de 48 a 72 horas previas. Se informó en la plataforma correspondiente que ambos futbolistas fueron testeados. Ello es inexacto y no condice con la realidad”.

Y el mismo concluye: “Se puso en riesgo no solo a todo el personal, sino también a los contactos estrechos de la concentración, además de un claro incumplimiento de las normas establecidas por el protocolo de la AFA y por las normativas sanitarias”. 

Ahora la pelota la tiene la AFA. ¿Qué pasará?