El 2020 no será olvidado fácilmente. En medio de las restricciones de la circulación y con gran parte de la población encerrada en sus hogares, comenzó a profundizarse una nueva ola de amenazas que, lejos de afectar a la salud de las personas, ataca directamente a otro de sus «puntos críticos»: los bolsillos.

Y es que con los bancos con horarios reducidos y gran parte de la población abocada 100% a herramientas digitales, los estafadores virtuales encontraron un ambiente propicio para hacer de las suyas.

El fenómeno mundial de los ciberataques se evidenció en el aumento de ataques de ransomware –es decir, el «secuestro» de la información de una la empresa por el que se exige un pago por su rescate– que muestra cifras muy preocupantes según un estudio realizado por Check Point Research:

  • En lo que va de 2021, se incrementó un 102% respecto a 2020
  • Y también se duplicó el número de organizaciones afectadas 

Los ciberdelitos más comunes en el país son:

  • El fraude y estafa en cuentas bancarias
  • El robo de claves de acceso a homebanking o datos de tarjetas de crédito
  • El take over (toma de control, en español) de diversas cuentas

En diálogo exclusivo con iProUP, Horacio Azzolin, fiscal de la UFECI, explica que durante 2020 y 2021 lo que más crece son los fraudes en compras online, en los que el delincuente se hace pasar por un vendedor real y recibe el dinero, pero nunca manda el producto comprado.

«Además, una modalidad que no tenía tanta relevancia, pero tomó importancia, es la toma de control o take over de cuentas bancarias, billeteras digitales y usuarios de redes sociales o de WhatsApp, que después son usadas como disparadores de otro tipo de fraudes«, añade.

«En el caso de redes, los estafadores crean perfiles falsos y desde allí contactan a los clientes ofreciéndoles ayuda para lo cual les solicitan datos confidenciales. Aprovechan la información que los usuarios difunden en los comentarios públicos de los perfiles oficiales del banco», explican.

Los expertos remarcan que el phishing tradicional ha vuelto a ser protagonista: los estafadores envían mails a los clientes para que ingresen a sitios falsos que copian la estética de una entidad bancaria para que sus víctimas brinden información sensible.

¿Cómo podemos cuidarnos?

Stranieri advierte que «si el mensaje es demasiado bueno, hay que dudar. Si te llega un mail que te dice que te bloquearon tu tarjeta de crédito, hay que llamar a la empresa y no responder el correo«. Y agrega: «Si te contactan por redes sociales, hay que verificar que sea una cuenta oficialsi bien tampoco es garantía de nada: muchos delincuentes informáticos se robaron cuentas identificadas».

Por otro lado, el especialista añade que en Argentina el sistema está pensado «a favor del usuario», ya que «en la mayoría de los casos, el cliente está protegido, así que hay que hacer la denuncia en una fiscalía o comisaría e ir directamente al banco o fintech para avisar sobre el delito».

Los expertos sugieren hacer la denuncia ante un ataque ya que la ley argentina protege al usuario