• Regresó a Córdoba tras su participación en Tokio 2020.
  • Contó sus sensaciones de lo vivido en su primer experiencia olímpica.

La triatleta olímpica en los Juegos de Tokio 2020 estuvo de visita en el Mario Alberto Kempes y aprovechó para recorrer el Polo Deportivo.

Sin lugar a dudas, el 2021 no será un año más para Romina Biagioli. Logró la clasificación a la máxima cita olímpica, terminando una competencia internacional en Portugal con una fractura en una costilla. Serían sus primeros Juegos Olímpicos, un sueño que pudo concretar en Tokio cuando cumpliendo una digna actuación, completó la prueba de su disciplina: el triatlón. La cordobesa tuvo su debut con un 33º puesto, completando la prueba en 2h07m42s.

Además, para darle un escenario aun más emotivo, se sumaba que en la capital japonesa, también estarían sus hermanos (Cecilia compitiendo en aguas abiertas junto con Claudio, su entrenador). Toda una familia con una impronta olímpica como carácter distintivo.

A menos de un mes de tantas emociones, Romina Biagioli volvió a Córdoba, al lugar que la vio nacer y proyectarse como una atleta de elite. Por eso, su visita al Mario Alberto Kempes no fue casual. Recorrió el Polo Deportivo y fue recibida por el presidente de la Agencia Córdoba Deportes, Héctor Campana. También estuvieron presentes Mariano Reutemann, vocal del directorio de la ACD; Pablo Mazzieri, director de Deporte Federado; y Alejandro Contreras, presidente de la Asociación Cordobesa de Triatlón.

La triatleta contó sus sensaciones luego de lo vivido en Tokio: “Feliz de estar de vuelta en Córdoba, de ver a mi familia que hacía mucho no la veía, de tirarme al agua nuevamente, de poder entrenar, porque estaba cumpliendo la cuarentena luego del viaje. Feliz de haber vuelto con el sueño cumplido, primero de clasificar a un Juego Olímpico y después de hacer la mejor carrera posible. Quizás un atleta siempre se queda con expectativas de más. Siempre los atletas queremos más a pesar de conocer la situación en la que llegué. Se dio un poco accidentada mi clasificación pero iba en busca de un resultado un poco mejor del que se vio plasmado, pero cruzar esa línea de llegada con las mejores del mundo me hace feliz, largamos 54 atletas y llegamos 34 a la meta. Fue una carrera muy dura”.

Además, agregó: Las vivencias de estar en un Juego Olímpico son experiencias distintas. Yo lo vivía desde muy chica con mi familia gracias a mi hermana pero ahora puedo decir que son experiencias personales y que a todos nos afecta distinto. Yo tuve una preparación muy exitosa, estuve muy a gusto con mi preparación, pero el día que entré a la villa, me invadieron muchos nervios, mucha tensión, incluso hasta te ponés una presión que no viene de afuera, es propia. Entonces ahí te concentrás en la carrera y pensás solo en eso. Es una experiencia única y a mi manera lo disfruté”.

A sus 32 años, Biagioli siente prioritario transmitir su legado olímpico: “Espero que estos Juegos marquen y concienticen a los chicos que vienen, que sueñen clasificar, que sepan que se puede, que hay que trabajar, apoyarse en la gente que te ayuda, que sepan que lo pueden lograr tanto los chicos y los adolescentes que entrenan en el Kempes, como los que entrenan en cualquier lugar del país. Estar en un Juego Olímpico es un logro importante y quiero dejar el mensaje que cualquiera lo puede lograr”.

Además, rescató la preparación en el predio deportivo del Kempes, «sobre todo durante la pandemia que me tuve que quedar sola dos meses, previo a que retomara la clasificación». Y destacó que «tenemos todo para hacer triatlón al mejor nivel».

Finalmente, la cordobesa habló de su futuro en la disciplina: “Estoy expectante para lo que viene, me gustaría estar en los próximos Juegos Olímpicos, ojalá que la pandemia nos deje avanzar en cuestión del calendario”.