A solo 30 kilómetros  del aeropuerto internacional de Córdoba y a igual distancia de Jesús María, atravesado por la ruta E 53, se encuentra Agua de Oro.

Dentro del departamento Colón, Agua de Oro posee una fisonomía serrana inconfundible. En otras décadas, llegó a tener 3 estaciones de servicios, y aún así, la gente solía andar más a caballo que en auto. Eran tiempos de grandes almacenes de ramos generales –donde todo se vendía por gramos y en bolsas de papel–, de reuniones en el club social y deportivo que eran como ir a las misas de domingo. Épocas de canteras (hoy abandonadas), y de vivir el campo con la actividad de las yerras, mientras se degustaba la comida típica de la región y las fiestas patronales (aún vigentes).

Hoy, ha mutado debido al crecimiento urbano en la falda oriental de Sierras Chicas, y por estar tan cerca de la ciudad de Córdoba, lo que la hace un corredor turístico ideal para descubrir en un fin de semana largo.

El senderismo es una de las opciones más acertadas para conocer Agua de Oro: entre los tantos recorridos que se pueden elegir, una atractiva travesía es la que comienza en la cabaña de turismo –situada al ingreso del pueblo, junto al puente carretero–. Desde allí, se descienden unos cuantos peldaños hasta el río y se inicia el recorrido.

A cada paso los contrastes se hacen notorios: los primeros tramos transcurren entre invasiones de especies arbóreas introducidas, como si estuviésemos ingresando a un laboratorio que invita al saber y al cuidado del hábitat natural. Nos esforzamos para llegar hasta la iglesia San Vicente Ferrer (foto), mandada a construir en 1741 como oratorio de la estancia San Cristóbal. Desde su rincón escondido puede verse como brotan construcciones minimalistas en nuevos barrios, y pintorescas casas erigidas con métodos de bioconstrucción.

Del otro lado del río nos espera la Reserva Urbana Municipal, con su patrimonio de bosque nativo intacto, donde se recorren los últimos senderos reconociendo especies aromáticas, arbóreas, arbustivas, observando la intensa actividad de especies de fauna autóctona en natural convivencia.

Todos los contrastes van modelando un perfil en permanente transformación, como su tesoro más preciado, el río Chavascate. Con sus cuarenta kilómetros de cuenca y un delta de afluentes tan preciosos como el río mismo, nunca deja de abastecer a los vecinos de las tres poblaciones aledañas, y es solaz generoso para el visitante durante todo el año. Los senderos del Chavascate llevan y traen historias, paisajes, silencios y sonidos que nos anuncian que no hay que irse tan lejos para conectarse con la vibración más íntima y pura de las sierras de Córdoba.

Ficha técnica

(Circuito cerrado por aislamiento social obligatorio)

Circuito: Senderos del Chavascate.
Localidad: Agua de Oro.
Duración: 4 horas a pie con ritmo moderado.
Distancia a recorrer: 6 km.
Dificultad: Fácil.
Altura máxima: 818 msnm.
Altura mínima: 776 msnm.
Desnivel: 42 m.

Fuente: www.cordobaturismo.gov.ar/