Ucrania atraviesa momentos de tensión. Hubo corridas y el pánico se apoderó de los ciudadanos. En la madrugada, inició el bombardeo de Rusia luego de la orden del presidente Vladimir Putin.

“Decidí llevar a cabo una operación militar especial, cuyo objetivo es la protección de las personas que, durante ocho años, sufren abusos y genocidio por parte de los regímenes de Kiev”, anunció el mandatario ruso a través de los canales estatales.

Según confirmaron desde Ucrania, hay al menos 40 muertos y decenas de heridos. Mientras, las fuerzas de Rusia siguen penetrando el territorio desde varios puntos. Miles de personas se van de Kiev, intentando salvar su vida y buscar refugio.

El jefe del Kremlin llamó a militares del ejército ucraniano que “dejen sus armas y se vayan a su casa”. Y advirtió: “Quien interfiera, pagará las consecuencias”.

Las explosiones se registraron desde diferentes puntos (sur, este y norte), incluso en Kiev, la capital. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, declaró la ley marcial y aseguró: “El ejército está trabajando. Estamos listos para todo. Derrotaremos a todos”.