Pese a estar incluida en una de esas secciones paralelas fuera de concurso, ‘Hunt‘ (‘Heon-teu’) era uno de los títulos más del 75º Festival de Cannes y es que supone el debut como director de Lee Jung-jae, famoso por liderar el reparto de uno de los mayores fenómenos mundiales de Netflix, ‘El juego del calamar‘.

‘Hunt’ se enmarca en la creciente lista de películas surcoreanas que han explorado el conflicto histórico de las dos Coreas; casi un subgénero del que siempre voy a recomendar ‘J.S.A.: Joint Security Area‘ (Park Chan-wook, 2000). La ópera prima de Lee nos lleva a los años 80 para contar una historia de espionaje cuyo desencadenante es la aparición de un desertor norcoreano que afirma que su país tiene a un agente infiltrado en la seguridad nacional de Corea del Sur.

Hermanos enfrentados a muerte

Este explosivo descubrimiento desencadena una encarnizada lucha de poder y una desesperada búsqueda del “topo” en la organización surcoreana. Se permite cualquier cosa para descubrir la verdad ya que la vida del presidente corre peligro. Envuelto en otro proyecto cargado de violencia, Lee Jung-jae parece cómodo con las referencias a ‘El juego del calamar’ y ha declarado que, en realidad, tiene similitudes con ‘Hunt’: ambas ficciones hablan de desinformación y propaganda.

De hecho, en principio Lee Jung-jae solo iba a actuar en el proyecto pero decidió tomar las riendas cuando notó que se estaba desviando del tema que más le interesaba explorar, “el hecho de que aún existe gente que usa información y noticias falsas para su beneficio político“. ‘Hunt’ es, finalmente, un trabajo muy personal para la estrella: produce, coescribe el guion, dirige e interpreta uno de los dos papeles principales. Un personaje que, como el que encarna en el éxito de Netflix, está lleno de sorpresas.

El otro coprotagonista es otro popular actor coreano, Jung Woo-sung, y en el elenco llama la atención otro intérprete conocido por su papel en ‘El juego del calamar’: Heo Sung-tae. En esa serie daba vida a un despreciable personaje y aquí hace otro papel en la misma línea, un brutal agente aficionado a las torturas.

En realidad, hay bastantes personajes violentos y amantes de la tortura en ‘Hunt’, una de las mayores salvajadas que he visto en los últimos años. Hay escenas donde los personajes ni se molestan en protegerse, simplemente corren hacia el peligro, hacia las bombas o las ensaladas de tiros. Muere tanta gente durante los 131 minutos de metraje que al final sorprende que todavía queden coreanos vivos.

‘Hunt’ pisa el acelerador en el primer minuto y no descansa hasta el final y va tan lanzada con lo que propone que acaba resultando un disparate. Los personajes de este thriller de espías solamente van saltando de una escena a otra corriendo, pegándose, matándose, revelando secretos o cambiándose de bando. No da respiro. Pero puede que esto sea lo que buscas. Y desde luego las escenas acción son espectaculares, con una intensidad y una violencia que no suele verse en el cine de Hollywood. Simplemente, ‘Hunt’ se pasa de la raya, para bien y para mal.

Hunt