‘Supervivientes’ sigue con sus ceremonias de salvación los martes, ese momento en el que uno de los nominados de la semana pasada puede librarse de estar entre los candidatos a nuevo parásito de la isla. Además, el programa incluyó una novedad y cambió la prueba de la ceremonia.

Cuidado con el barro

‘Supervivientes’ recuperó la ceremonia de salvación hace algunas semanas y, hasta ahora, la cosa consistía en situar a los nominados en una plataforma de madera en el mar, mientras Lara Álvarez iba cortando la cuerda que les sujetaba conforme anunciaba quién seguía en las nominaciones. El último en caer al mar era quien había logrado escapar del peligro.

Pues bien, para esta semana han decidido añadir un poco de pringue al asunto: ni más ni menos que duchas de barro. Así pues, los nominados de esta semana (Ignacio, Kiko, Mariana y Nacho) tuvieron que sentarse bajo unos cubos llenos de barro que se iban volcando conforme la presentadora comunicaba quién seguía nominado.

“Me gustaría saber cuál es el récord de nominaciones del concurso porque, si no lo voy a batir, estoy cerca” declaró Kiko. “No pierdo ni la fe ni la esperanza porque quiero quedarme” decía Mariana. “Si es lo que tiene que ser, será” asumía Nacho. “Me lo esperaba un poco, con este titán al lado” comentó Ignacio, refiriéndose a Kiko.

Exacto, el concursante salvado fue Kiko (aunque al final le tiraron el barro por encima de todas formas), que sigue con su racha de librarse de las nominaciones. El concursante lo celebró con su euforia habitual y dedicó unas palabras a Marta López, su novia: “Marta, te adoro. Antes de la próxima silla eléctrica, a ver si me dejan casarme con ella”.

La gala principal de ‘Supervivientes’ se emite todos los jueves a las 22:00.