Desde General Cabrera, Prodeman se posiciona como uno de los referentes mundiales en la producción y comercialización de maní. Con un equipo de más de 650 colaboradores, la empresa liderada por Ivana Cavigliasso exporta el 90% de su producción a más de 40 países, entre ellos los Países Bajos, Reino Unido, Australia, Sudáfrica y China.

El maní cordobés, considerado de los mejores del mundo, se ha convertido en un símbolo de la provincia, al igual que el vino para Mendoza. “El maní argentino es elegido por su calidad, especialmente por la Comunidad Europea, que es la más exigente y eleva la vara para toda la industria”, comenta Cavigliasso, destacando el desafío constante de mantener estándares internacionales.

La apuesta por la industrialización y el mercado interno

Uno de los logros clave para el sector fue la eliminación de las retenciones a los productos industrializados, lo que permitió fortalecer la inversión y la generación de empleo. “Hoy migramos hacia productos elaborados. Aunque enfrentamos desafíos como la sequía, la devaluación y los cambios políticos, seguimos trabajando para potenciar el sector”, asegura la directora.

En el mercado interno, Prodeman ha consolidado su marca Maní King, con productos que van desde maní confitería hasta pastas y mantecas. “La pandemia modificó hábitos de consumo y descubrimos el potencial de la pasta de maní. Es un producto con alto valor nutricional que sigue sorprendiendo por su crecimiento”, explica.

Nuevos mercados y oportunidades

Cavigliasso también resalta la importancia de expandir la presencia en mercados internacionales. “La Comunidad Europea siempre es clave, pero también queremos desarrollar Indonesia y profundizar en China, que, aunque es productor, necesita importar calidad superior para Europa. El sabor del maní argentino, dado por nuestra ubicación geográfica, nos hace únicos”.

-¿Cómo están viendo el nuevo ciclo político?

-Creo que el objetivo principal del gobierno es lo económico y luego avanzar en otras cosas. Yo valoro, al menos, que no pongan palos en la rueda, antes fue muy duro. Por momentos parecía que buscan cansarte. Ahora estamos más tranquilos, hay algo más de apoyo, hay un enfoque hacia el exterior, un acompañamiento para buscar nuevos mercados. Es interesante porque se está volviendo a hablar de la necesidad de un acuerdo Mercosur con la Unión Europea. Argentina puede ofrecer muchos productos y de calidad. Y en Córdoba hay que destacar y reconocer que siempre hubo un muy buen trabajo entre lo público y lo privado y, por ejemplo, el tema retenciones siempre está en la agenda del gobierno.

-Desarrollaron una marca fuerte con Maní King, y en los últimos años hicieron un viraje fuerte hacia el mercado doméstico, ¿cómo viene eso?

-Sí, porque consideramos que en Argentina se puede desarrollar mucho el mercado. El maní es un producto con un buen valor nutricional. En la pandemia hubo muchos cambios en la forma de comer. Creo que hay que enseñarle a la gente cómo comer el maní. Y resolvimos darle al mercado interno un producto de exportación. Y generamos nuevos productos. El consumo de pasta de maní a nosotros nos está sorprendiendo. Desde hace 5 años atrás, cuando empezamos con la pasta para el mercado fue una evolución permanente. Todavía hay que levantar el perfil del sector. Mucha gente no sabe, por ejemplo, que en los M&M el maní es cordobés.

-¿Qué mercados ofrecen oportunidades?

-Toda la Comunidad Europea es interesante. Y después, donde hay mucha gente es interesante estar. El mundo come. Indonesia es un mercado interesante y que queremos desarrollar. China es un gran productor y un gran consumidor porque la calidad que tienen no alcanza para Europa. Europa le compra a Argentina y a EEUU. El sabor que tiene el maní argentino, por la ubicación geográfica que tiene, lo hace especial.

-¿Qué rumbo te gustaría darle a la empresa y al país para lo que viene?

-En la empresa ya tenemos en marcha los planes de sostenibilidad y de sustentabilidad, está claro que no podemos seguir tratando al mundo de esta forma. Ya no es conveniencia, es convicción. También estamos muy enfocados en el protocolo familiar y en las personas. No queremos vender sólo granos. Estamos volviendo a eso,
a enfocarnos en las personas y en las habilidades blandas y en la educación. Queremos que los pueblos vuelvan a ser atractivos para la gente. No podemos mirar sólo de la puerta de la planta para adentro, hay que involucrarse en la comunidad.