En un contexto económico adverso, la industria textil cordobesa busca reinventarse y recuperar terreno perdido. Con poco más de un año de existencia, la Cámara Textil de Córdoba ya se posiciona como un actor clave en la articulación del sector privado con organismos públicos. Su presidente, Marcos Cordovero, analizó la situación actual del rubro, los desafíos estructurales, las estrategias para sostener el empleo y el impacto de las importaciones.

La Cámara Textil de Córdoba nació hace poco más de un año con el objetivo de generar un espacio de articulación entre colegas de toda la provincia”, explica Cordovero. Integrada por 20 empresas (con proyecciones de cerrar el 2025 con 60 socios) la entidad busca representar a un sector fragmentado pero clave para la economía cordobesa.

Un sector con múltiples frentes de batalla Cordovero no edulcora el diagnóstico. “El textil está golpeado por todos lados: falta de empleo, informalidad, falta de tecnología, competencia desleal e importaciones”. Uno de los principales problemas que detecta es la escasez de mano de obra argentina. “Cada vez hay menos trabajadores nacionales en los talleres. Muchos se fueron por distintas razones y el reemplazo ha sido con personal extranjero”, dice.

La informalidad también genera una competencia desleal difícil de combatir: “Hay talleres que operan por fuera de la ley y por eso pueden ofrecer precios mucho más bajos. Mientras tanto, los que trabajamos formalmente tenemos que afrontar sueldos, sindicatos, impuestos y servicios”. A esto se suma la presión de los costos operativos: “Una empresa formal tiene una carga enorme. Y la diferencia entre el precio de fábrica y el precio al público es abismal. El producto sale de fábrica con un 20% de margen y después pasa por muchas manos: mayoristas, locales, shopping. Todo eso lo encarece”.

Tecnología, inversión y un atraso de décadas Uno de los grandes déficits del sector es la falta de actualización tecnológica. “Hace más de 40 años que no se invierte en tecnología en serio. No es que no se quiera, es que renovar maquinaria cuesta entre 10 y 20 millones de dólares. Y con esta inestabilidad económica, nadie se anima”, señala Cordovero.

Los talleres cordobeses, en su mayoría pequeños y atomizados, carecen del equipamiento moderno necesario para competir con países como China. “Ellos tienen una ventaja brutal. Sus costos son mucho más bajos y su tecnología es de punta. Nosotros seguimos produciendo con máquinas de hace décadas«.

El impacto de las importaciones

La reciente reducción de aranceles del 35% al 20% para productos importados agravó la situación del sector. “Mientras a nosotros nos suben los costos, se abarata lo que viene de afuera. No podemos competir con eso”, reclama. La consecuencia directa es una caída en la producción y el empleo: “Comparado con el año pasado, hay mucho menos trabajo. Y la recesión hace que la gente consuma menos”.

Radiografía del textil cordobés

Según estimaciones de la Cámara, en Córdoba existen entre 300 y 400 empresas textiles manufactureras, incluyendo tanto fábricas grandes como talleres más pequeños. Muchas de ellas producen para terceros, sobre todo marcas nacionales de indumentaria. “Calculamos que el sector emplea directamente entre 100.000 y 150.000 personas en toda la provincia, y muchas más de manera indirecta. Es uno de los cinco rubros que más trabajo genera en Córdoba”, destaca Cordovero y asegura que entre el 50-60% son empleados informales.

Acciones y propuestas de la Cámara Textil de Córdoba

A pesar de las dificultades, la Cámara Textil de Córdoba no baja los brazos. Actualmente trabajan en iniciativas como compras comunitarias de materia prima, que permitan mejorar los costos, y proyectos para armar núcleos de producción especializados, a los que Cordovero llama “satélites”.

También están colaborando con el Estado provincial y municipal en la provisión de uniformes y ropa de trabajo, un nicho que consideran clave para fomentar la industria local. “Las entidades públicas están teniendo problemas con la calidad y el servicio de proveedores externos. Ahí vemos una oportunidad para mostrar lo que podemos hacer desde Córdoba”, afirma.