El retorno de los derechos a las exportaciones a los valores que mostraban hasta el año pasado está a la vuelta de la esquina. El gobierno de Javier Milei ratificó -en boca del propio presidente- que las retenciones a la soja, sus derivados y otros cultivos volverán a sus valores originales luego de una reducción temporal que finaliza en julio. La presión del calendario, más el nuevo régimen cambiario que eliminó el dólar “blend” pero también liquidó las cotizaciones de dólares paraleló parece estar surgiendo efecto entre las decisiones de negocios de los productores y exportadores.
En abril las ventas del agro crecieron más del 30% en relación al mes anterior y se estima que ingresaron a las arcas del Estado más de US$2500 millones.
Sobre el escenario actual y las perspectivas hacia adelante se refirió el CEO de Grupo Cresud, uno de los principales holding del agro. En la Bolsa de Comercio de Córdoba, Alejandro Elsztain ponderó que, durante muchos años, Argentina gastó más de lo que podía y que ahora con Milei estamos gastando lo que tenemos. “Yo creo que ahora empieza otro ciclo y la sociedad lo está entendiendo. En el mundo se habla del efecto Milei”, dijo.
En esa línea remarcó que “el cepo cambiario es aún peor que las retenciones. Nuestros productores ganaban a diferencia de un productor americano, casi cuatro veces menos. Hoy estamos vivos, perdimos mucho lugar en el mundo, pero sobrevivimos. En el mundo se subsidia a los productores, pero en Argentina es una cacería”.
Para el empresario, el campo está experimentando su reconversión con modelos industriales, un esquema donde puede tener auténticas oportunidades de crecimiento:
“La Argentina tiene la proporción de producción de soja que no tiene otro país. Este es un país industrial que está volviendo a conectarse con el mundo. El campo se va a convertir en una fábrica, ese es el campo del futuro en la Argentina. Nos preparemos para un campo que no hemos visto en mucho tiempo”, aseguró.
Finalmente, Elsztein enumeró las variables que hacen pensar en un mejor panorama para el agro:
-Unificación del tipo de cambio: la diferencia ya es cero.
-Potencial reducción, o quita de las retenciones a los granos, carne y otros impuestos.
-Incentivos e inversión público/privada para el desarrollo de infraestructura.
-Revisión de la ley de patentes y protección de tecnologías.
-Promociones fiscales a semillas y fertilizantes.
-Potencial derogación de la ley que limita a la propiedad extranjera de la tierra.
-Liquidez y potencial de apreciación de la tierra.




















