En el marco de la Semana de la Moda, el Centro Cultural Córdoba —dependiente de la Agencia Córdoba Cultura— volvió a convertirse en escenario de la octava edición otoño-invierno de la Fashion Week Córdoba (FWC), realizada los días viernes 24 y sábado 25 de abril.

La propuesta reafirma la apuesta de la Provincia por impulsar el desarrollo cultural a través de iniciativas que combinan diseño, identidad local y proyección internacional. En Argentina, la Semana de la Moda se organiza en dos momentos del año: la temporada otoño-invierno comienza en Buenos Aires durante marzo y culmina en Córdoba en abril, mientras que la edición primavera-verano inicia en agosto y finaliza en septiembre, también en la capital cordobesa.

Cada edición reúne entre 15 y 22 marcas de todo el país, con una convocatoria que integra tanto diseñadores emergentes como firmas consolidadas. En esta oportunidad, el evento contó con la presencia del presidente de la Agencia Córdoba Cultura, Marcelo Rodio, y de referentes del mundo de la moda como Chicha Osorio.

La edición número ocho funcionó como cierre del calendario otoño-invierno, convocando a más de 3.000 personas durante las dos jornadas y confirmando el fuerte impacto turístico y económico que genera este tipo de encuentros. Las entradas, de carácter gratuito, se habilitaron una semana antes a través de Instagram y se agotaron en menos de una hora, reflejando el interés creciente del público.

“Este evento no solo posiciona a Córdoba por su convocatoria, sino que también aporta significativamente a la economía naranja”, destacó Rodio, quien además subrayó la importancia de generar espacios para que los diseñadores puedan exhibir su trabajo y potenciar el desarrollo del sector.

Con el respaldo de Argentina Fashion Week —bajo la dirección de Héctor Vidal Rivas— y la supervisión de World Fashion Week, la propuesta cordobesa continúa consolidándose como un punto clave dentro del circuito nacional e internacional de la moda.

Moda y ciudad: una experiencia integral

Uno de los rasgos distintivos de la Fashion Week Córdoba es la elección de sus locaciones. Lejos de limitarse a una pasarela tradicional, cada edición propone escenarios que dialogan con la identidad de la ciudad: edificios históricos, espacios culturales y arquitectura contemporánea que enriquecen la experiencia.

Este formato itinerante permite poner en valor distintos puntos de Córdoba y proyectarlos a nivel nacional e internacional. Así lo explicó Manuel Bastet, quien destacó que cada locación funciona como una herramienta estratégica de posicionamiento para la ciudad.

En este sentido, el trabajo conjunto con organismos públicos permite activar espacios emblemáticos como plataformas culturales, generando nuevas formas de uso y visibilidad.

Un proyecto que crece

La Fashion Week Córdoba nació hace cuatro años impulsada por Manuel Bastet, Marysol Guevara y Juan Bertero, con el objetivo de generar oportunidades para modelos locales y sumar a la provincia al circuito de la moda nacional.

Aunque el evento tiene más de tres décadas de historia en Buenos Aires, su desembarco en Córdoba se concretó en 2022 bajo la producción de Muy Americano Producciones, tras gestiones con Vidal Rivas.

Desde entonces, su crecimiento ha sido sostenido: más de 160 marcas participaron en sus distintas ediciones y se registraron más de 1.600 pasadas en pasarela, consolidándolo como el evento de moda más importante del interior del país.

Impacto y compromiso

Además de su dimensión estética, la Fashion Week Córdoba genera un fuerte impacto económico. Se estima que cada edición produce alrededor de 400 puestos de trabajo directos e indirectos, involucrando a profesionales de múltiples áreas: diseño, producción, estilismo, comunicación y técnica.

Al mismo tiempo, la organización promueve una mirada sustentable, incentivando la participación de marcas que incorporan prácticas responsables en sus procesos.

“Buscamos una moda que no solo sea creativa e innovadora, sino también consciente y comprometida con el futuro”, expresó Bastet.

De esta manera, Córdoba continúa consolidándose como un polo estratégico donde convergen cultura, diseño, innovación y desarrollo económico, fortaleciendo su lugar dentro del mapa nacional de la moda.