
«Las condiciones de El Niño echarán más leña al fuego del calentamiento global», afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres. «Los efectos serán aún más severos, se extenderán aún más lejos y cruzarán las fronteras a una velocidad devastadora».
No hay dos fenómenos de El Niño iguales, y pueden verse afectados diferentes lugares en distintas épocas del año.
Pero un El Niño intenso suele provocar un clima cálido y seco en algunas zonas de Sudamérica, el Sudeste Asiático y Australia, lo que aumenta las posibilidades de sequías e incendios forestales.
También puede debilitar el monzón indio y provocar condiciones más secas en el norte del Gran Cuerno de África, mientras que las lluvias más intensas pueden aumentar el riesgo de inundaciones en el sur de Estados Unidos.
El Niño puede incluso aumentar las probabilidades de que los inviernos en Reino Unido tengan un comienzo suave y un final frío, aunque su relación con el clima en el noroeste de Europa no es tan fuerte.




















