La Fórmula 1 suele recibir a jefes de Estado, celebridades y deportistas en cada Gran Premio. Sin embargo, en el GP de Hungría hubo un invitado muy especial que no fue a recorrer los boxes ni a sacarse fotos con los pilotos. Al revés…
Se trató de Petr Pavel, presidente de la República Checa, quien se ubicó al costado del circuito con una cámara profesional para fotografiar la actividad de la Máxima.
La propia cuenta oficial de la Fórmula 1 destacó la escena con un mensaje que rápidamente se volvió viral: «¡Una pasión por la fotografía de automovilismo!», acompañado por imágenes del primer mandatario capturando las sesiones desde distintos sectores del Hungaroring.
Pavel, un reconocido fanático de la fotografía, aprovechó el fin de semana para ejercer uno de sus hobbies favoritos. Equipado como un fotógrafo profesional, siguió de cerca la acción de los autos y retrató distintos momentos de la actividad en pista.
¿Más fotógrafo que político?
No es la primera vez que el presidente checo demuestra su cercanía con el deporte motor, aunque sí llamó la atención verlo acreditado y trabajando detrás del lente en uno de los eventos más importantes del calendario de la Fórmula 1.
Entre tantos focos puestos en la pelea por el campeonato, las actuaciones de los pilotos y las novedades técnicas de los equipos, el jefe de Estado terminó robándose una cuota de protagonismo con una imagen poco habitual: la de un presidente que, por un rato, dejó la política de lado para dedicarse a su otra pasión.

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