{"id":1894,"date":"2021-03-11T02:54:26","date_gmt":"2021-03-11T02:54:26","guid":{"rendered":"http:\/\/nuevacordoba.net\/index.php\/2021\/03\/11\/el-nino-astor-y-los-buenos-muchachos-de-nueva-york\/"},"modified":"2021-03-11T02:54:26","modified_gmt":"2021-03-11T02:54:26","slug":"el-nino-astor-y-los-buenos-muchachos-de-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/nuevacordoba.net\/index.php\/2021\/03\/11\/el-nino-astor-y-los-buenos-muchachos-de-nueva-york\/","title":{"rendered":"El ni\u00f1o Astor y los buenos muchachos de Nueva York"},"content":{"rendered":"<div class=\"image\" id=\"image\" readability=\"8\"> <img src=\"http:\/\/nuevacordoba.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/el-nino-astor-y-los-buenos-muchachos-de-nueva-york.jpg\" alt=\"&quot;El d\u00eda que me quieras&quot;, la &quot;pinta&quot; de Gardel y el debut de \u00c1stor como canillita. \" title=\"&quot;El d\u00eda que me quieras&quot;, la &quot;pinta&quot; de Gardel y el debut de \u00c1stor como canillita. \"><\/p>\n<p>\u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb, la \u00abpinta\u00bb de Gardel y el debut de \u00c1stor como canillita. <\/p>\n<\/div>\n<p>Ya de por s\u00ed resultaba pintoresco que un melodrama tanguero \u2013<strong>El d\u00eda que me quieras, la \u00faltima pel\u00edcula con Carlos Gardel\u2013 fuera dirigido, a fines de 1934, en un estudio de Nueva York por un realizador austr\u00edaco.<\/strong><\/p>\n<p>\u00c9ste era John Reinhardt, quien se permiti\u00f3 una audacia: grabar el canto en vivo, sin incurrir en el doblaje durante la posproducci\u00f3n. De modo que en la escena donde muere la hero\u00edna \u2013interpretada por la estrella mexicana Rosita Moreno\u2013, el \u201cZorzal\u201d deslumbr\u00f3 con \u00abSus ojos se cerraron\u00bb. Al terminar, el set qued\u00f3 en silencio, la clase de silencio que solamente puede causar el asombro, reci\u00e9n entonces los presentes estallaron en un prolongado aplauso.<\/p>\n<p> <iframe width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ecqN0z9vtyo?wmode=transparent&amp;showinfo=0&amp;autohide=1&amp;rel=0\" frameborder=\"0\" allowfullscreen>[embedded content]<\/iframe> <\/p>\n<p>\u00abSus ojos se cerraron\u00bb por Carlos Gardel<\/p>\n<p>All\u00ed, al costado de una parrilla de luces, hab\u00eda un chico de 13 a\u00f1os. <strong>En un cameo hab\u00eda actuado de canillita. Su nombre: Astor Piazzolla.<\/strong><\/p>\n<p>Era el hijo de Vicente y Asunta, un matrimonio marplatense afincado en aquella ciudad.<br \/>Su lazo con Gardel fue otro inmigrante, <strong>Terig Tucci, por su car\u00e1cter de arreglador musical del filme <\/strong>y maestro de bandone\u00f3n del muchachito.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>El peque\u00f1o Piazzola le hab\u00eda ca\u00eddo en gracia a Gardel por tres razones:<strong> le hac\u00eda de traductor (\u00e9l no hablaba ni una palabra en ingl\u00e9s), le resultaba \u00fatil para salir de compras&nbsp; ya que conoc\u00eda la Gran Manzana al dedillo, pero sobre todo porque apreciaba su entusiasmo por el fuelle.<\/strong><\/p>\n<p>De hecho, una vez le solt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 Vas a ser algo grande, pibe. Pero el tango lo toc\u00e1s como un gallego.<br \/>\u2013 El tango todav\u00eda no lo entiendo \u2013contest\u00f3 Astor, con un dejo de pudor.<br \/>El cantor, entonces, le regal\u00f3 su sonrisa ladeada, al decir:<br \/>\u2013 Cuando lo entiendas no lo vas a dejar.<\/p>\n<div class=\"js-code\" readability=\"5.2068062827225\">\n<blockquote class=\"twitter-tweet\" readability=\"4.8062827225131\">\n<p lang=\"es\" dir=\"ltr\">Un peque\u00f1o \u00c1stor Piazzolla interpretando a un joven canillita en una pel\u00edcula de Carlos Gardel. <a href=\"https:\/\/t.co\/gTA6i6mLXn\">pic.twitter.com\/gTA6i6mLXn<\/a><\/p>\n<p>\u2014 Recuerdos Tangueros y Porte\u00f1os (@RecuerdosTango) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/RecuerdosTango\/status\/1279811448881979393?ref_src=twsrc%5Etfw\">July 5, 2020<\/a><\/p><\/blockquote><\/div>\n<p>Al concluir el rodaje hubo un asado de despedida. En la ocasi\u00f3n, Gardel ameniz\u00f3 la velada con algunos temas de su repertorio. <strong>Astor lo acompa\u00f1aba con el bandone\u00f3n. \u00a1Pavada de debut en el g\u00e9nero!<\/strong><\/p>\n<p>Al cabo de una semana,<strong> Gardel y su guitarrista, Alfredo Le Pera, citaron al pap\u00e1 de Astor por una propuesta: sumarlo a su gira latinoamericana.<\/strong><\/p>\n<p>Vicente, con todo el dolor del alma, se neg\u00f3. Esa desilusi\u00f3n termin\u00f3 por ser para su hijo un obsequio del destino: d\u00edas despu\u00e9s el avi\u00f3n que llevaba a Gardel y sus m\u00fasicos se estrell\u00f3 en Medell\u00edn.<\/p>\n<p>La funesta noticia se la dio el patr\u00f3n de su padre, Nicola Scabutiello, un siciliano que pose\u00eda una barber\u00eda sobre la calle Lafayette, en pleno Lower East Side, la zona pobre de Manhattan. Entonces despleg\u00f3 ante sus ojos la tapa del Brooklyn Daily Eagle con una foto de los restos chamuscado de la nave.<\/p>\n<p>En aquel instante, como para disimular su pesadumbre, Vicente afeitaba a un cliente sin decir palabra alguna<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de tama\u00f1a contingencia, ese hombre se consideraba afortunado simplemente por tener un trabajo.<\/p>\n<p>La vida en Nueva York<\/p>\n<p>Por entonces, <strong>la vida en los Estados Unidos oscilaba entre la depresi\u00f3n econ\u00f3mica<\/strong> \u2013provocada por la calamitosa ca\u00edda de Wall Street, en octubre de 1929\u2013 <strong>y el New Deal impulsado a partir de 1933 por el presidente Franklin D. Roosevelt<\/strong>, que consisti\u00f3 en direccionar el gasto p\u00fablico hacia programas de ayuda, inversiones en infraestructura y medidas para mover el consumo.<\/p>\n<p>En ese mismo lapso,<strong> Nueva York se vio sacudida por la llamada \u201cguerra castellammarese\u201d entre las cinco familias de la mafia siciliana que controlaban los negocios ilegales en aquella ciudad.<\/strong><\/p>\n<blockquote readability=\"8\">\n<p>En la \u00e9poca en que los Piazzolla viv\u00edan en Nueva York, la ciudad&nbsp; se vio sacudida por la llamada \u201cguerra castellammarese\u201d entre las cinco familias de la mafia siciliana que controlaban los negocios ilegales en aquella ciudad.<span class=\"comilla\">\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Es en tal contexto cuando emergi\u00f3 la se\u00f1era figura de Lucky Luciano. Primero \u2013en complicidad con Salvatore Maranzano (jefe del clan hom\u00f3nimo) orden\u00f3 la ejecuci\u00f3n de Joe Masseria, quien detentaba la m\u00e1xima autoridad de aquel pent\u00e1gono del crimen organizado, y despu\u00e9s tambi\u00e9n se carg\u00f3 a \u00e9ste, por tomarse demasiado al pie de la letra su papel de capo di tutti i capi.<\/p>\n<p>As\u00ed, Luciano qued\u00f3 al frente de la estructura de Masseria, en sociedad con su amigo, el gangster jud\u00edo Meyer Lansky. Y al imperio del otro finado se lo repartieron sus cinco j\u00f3venes aliados: Vito Genovese y Frank Costello (del clan Genovese); Joseph \u201cJoe Bananas\u201d Bonanno (del clan Bonanno). Tommy Lucchese (del clan Lucchese) y Albert Anastasia (del clan Anastasia).<\/p>\n<p>Cabe resaltar que este \u00faltimo era due\u00f1o de tres billares clandestinos que justamente regenteaba Scabutiello, el empleador del padre de Astor.<\/p>\n<p>El Don se dejaba caer cada semana en la peluquer\u00eda de Nicola para que le emparejen el cabello. Vicente era el encargado de tan delicada tarea.<\/p>\n<p>Con id\u00e9ntica finalidad sol\u00eda acudir all\u00ed su lugarteniente, Carlo Gambino. Tambi\u00e9n Vicente le cortaba el pelo.<\/p>\n<p>Hubo una vez en que Gambino qued\u00f3 embelesado por el virtuosismo musical del chico, quien ensayaba en el s\u00f3tano del local. Un detalle: aquel tipo era un mel\u00f3mano empedernido, al punto de colocar bajo su protecci\u00f3n, a\u00f1os m\u00e1s tarde, nada menos que a Frank Sinatra.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Pandillas de Nueva York<\/p>\n<p><strong>Los Piazzolla habitaban un peque\u00f1o apartamento de Manhattan,<\/strong> situado en el n\u00famero 8 de Saint Mark\u2019s Place, del East Village, un barrio poblado por jud\u00edos e italianos, cerca de Little Italy. Una zona \u2013dir\u00edase\u2013 intensa.<\/p>\n<p><strong>Astor alternaba all\u00ed la m\u00fasica con la vida callejera. <\/strong>Vecino del sal\u00f3n de los Wasserman, un matrimonio jud\u00edo que explotaba un garito donde, adem\u00e1s hab\u00eda bebidas alcoh\u00f3licas \u2013en plena Ley Seca\u2013, \u00e9l efectuaba all\u00ed apuestas por cuenta de los clientes a cambio de propinas.<\/p>\n<p><strong>Tampoco se priv\u00f3 de integrar un gang (pandilla) de pibes italianos, <\/strong>cuyo principal pasatiempo era pelearse con banditas rivales. Y a pesar de su esmirriada contextura, \u00e9l era muy de ir al frente.<\/p>\n<p>Al respecto ten\u00eda una ventaja: antes de cumplir los 11 a\u00f1os, Vicente lo hab\u00eda anotado en un gimnasio para practicar boxeo con el prop\u00f3sito de que se tenga confianza en el aspecto f\u00edsico, debido a que una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita en una pierna que le causaba una leve renguera. \u00a1Vaya si eso surti\u00f3 efecto! Ya en edad precoz, Astor se convirti\u00f3 en un diestro peleador. Tanto es as\u00ed que sus compa\u00f1eros de correr\u00edas lo llamaban, por su pegada, \u201cel Zurdo\u201d.&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez tuvieron la loca idea de intentar el mejicaneo de algunas cajas con licores en un dep\u00f3sito de la mafia polaca. Dos de ellos fueron brutalmente castigados. En otra oportunidad el propio Astor fue atacado por una patota de calabreses. Su padre tuvo que recurrir a Scabutiello; \u00e9ste, a su vez, a Gambino, quien ech\u00f3 a circular un mensaje de solo ocho palabras: \u201cNo toquen nunca m\u00e1s al hijo de Piazzolla\u201d. Astor jam\u00e1s volvi\u00f3 a ser molestado.<\/p>\n<p>Gambino, a cambio, solo exigi\u00f3 que el chico no abandonara sus clases de bandone\u00f3n. De modo que sigui\u00f3 acudiendo a lo del maestro Tucci.&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los adultos el clima tambi\u00e9n se fue caldeando.<\/p>\n<p>A principios de 1936, Scabutiello le pidi\u00f3 a Vicente un favor que a \u00e9ste le fue imposible eludir: cursar una \u201cadvertencia\u201d a otro barbero que acababa de instalar su sal\u00f3n a solo una calle del suyo. Algo inadmisible. Ese aviso fue reforzado, ya sin intervenci\u00f3n de Pap\u00e1 Piazzolla, con un bombazo que redujo aquel sitio a escombros.<\/p>\n<p>Scabutiello no demor\u00f3 en extender su negocio con una sucursal sobre la S\u00e9ptima Avenida, y la puso a cargo de Vicente. La tranquilidad de dicha zona \u2013que contrastaba con las turbulencias del Lower East Side\u2013 fue para \u00e9l como una bocanada de aire fresco.<\/p>\n<p>La vuelta a Buenos Aires<\/p>\n<div class=\"image\" id=\"image\" readability=\"7\"> <img src=\"http:\/\/nuevacordoba.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/el-nino-astor-y-los-buenos-muchachos-de-nueva-york-1.jpg\" alt=\"Piazzolla volvi\u00f3 a Buenos Aires cuando ten\u00eda 19 a\u00f1os. \" title=\"Piazzolla volvi\u00f3 a Buenos Aires cuando ten\u00eda 19 a\u00f1os. \"><\/p>\n<p>Piazzolla volvi\u00f3 a Buenos Aires cuando ten\u00eda 19 a\u00f1os. <\/p>\n<\/div>\n<p>Al tiempo los Piazzolla retornaron a la Argentina y se establecieron en Buenos Aires.&nbsp;<\/p>\n<p>All\u00ed, <strong>Astor dio el gran salto al integrarse a la orquesta de An\u00edbal Troilo. <\/strong>Desde ese momento \u2013ten\u00eda 19 a\u00f1os\u2013 su camino hacia la gloria fue imparable.<\/p>\n<p>Mucho tiempo despu\u00e9s, ya consagrado, hipnotizaba al p\u00fablico con el fuelle, acompa\u00f1ado por su orquesta de cuerdas, cuyo cantor era Jorge Sobral. Por entonces sol\u00eda ofrecer su composici\u00f3n Tres minutos con la realidad, una s\u00edntesis entre el tango y la m\u00fasica de B\u00e9la Bart\u00f3k. Era la primavera de 1957.<\/p>\n<p> <iframe width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/d0SBXe10OVs?wmode=transparent&amp;showinfo=0&amp;autohide=1&amp;rel=0\" frameborder=\"0\" allowfullscreen>[embedded content]<\/iframe> <\/p>\n<p>\u00abTres minutos con la realidad\u00bb por \u00c1stor PIazzolla<\/p>\n<p>Tal vez, en la tarde del 26 de octubre, el t\u00edtulo de ese tema adquiriera un nuevo significado para \u00e9l al toparse en un kiosco, de soslayo, con una noticia que le quit\u00f3 el aliento: \u201cVenganza en la Cosa Nostra de Nueva York\u201d.<\/p>\n<p>Dicha frase ocupaba el ancho de la portada del diario La Raz\u00f3n, sobre la borrosa foto de un rostro que le result\u00f3 familiar.<br \/>La bajada resum\u00eda: \u201cEl jerarca mafioso Albert Anastasia fue asesinado a balazos en una barber\u00eda de la S\u00e9ptima Avenida por orden de Carlo Gambino, quien lo sucedi\u00f3 en el cargo\u201d. El pasado siempre vuelve. Y no por \u00fanica vez.<\/p>\n<p>Al cabo de tres lustros ocurri\u00f3 <strong>el desembarco de Piazzolla en el Teatro Col\u00f3n con su Concierto de n\u00e1car.<\/strong> Hab\u00eda que verlo enfundado en un frac, al frente de una orquesta filarm\u00f3nica de 50 m\u00fasicos.<\/p>\n<p> <iframe width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ECWmC8ZRIUo?wmode=transparent&amp;showinfo=0&amp;autohide=1&amp;rel=0\" frameborder=\"0\" allowfullscreen>[embedded content]<\/iframe> <\/p>\n<p>Concierto en el Teatro Col\u00f3n<\/p>\n<p>Por aquella \u00e9poca se estrenaba en Buenos Aires la pel\u00edcula El Padrino (The Godfather), de Francis Ford Coppola. Tal vez Piazzolla haya ido a verla antes o despu\u00e9s de su gala en el primer coliseo porte\u00f1o.<\/p>\n<p>De ser as\u00ed, es posible que haya ca\u00eddo en la cuenta de que el personaje principal, Vito Corleone, estaba inspirado en la figura de Gambino. Y hasta con un detalle premonitorio: el mafioso de ficci\u00f3n, ya anciano, fallec\u00eda por un infarto, al igual que el mafioso de carne y hueso. Solo que \u00e9ste dej\u00f3 de existir cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de finalizar el rodaje. La vida (o en este caso, la muerte) a veces imita al arte. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb, la \u00abpinta\u00bb de Gardel y el debut de \u00c1stor como canillita. 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