Queda a 30 kilómetros de La Rioja capital, tiene poco más de 3 mil habitantes pero concentra más de 90 millones de años puestos al turismo.

(Por Patricia Veltri).-¿Se puede caminar hoy en día por el mismo suelo donde hace 90 millones de años los Argentinosaurus anidaban y ponían sus huevos? La respuesta está en Sanagasta, a 30 kilómetros de La Rioja capital. En 2001 fueron descubiertos 80 nidos y 30 huevos fosilizados en una superficie de unas 850 hectáreas con paredones (geoformas) de color ladrillo.

Ese sitio se convirtió en un parque temático abierto a los turistas y el material fósil expuesto en un centro de interpretación del mismo complejo.

La forma de llegar al Parque de Dinosaurios Sanagasta es muy accesible: la RN 75 en un estado impecable conduce directo al pórtico de entrada. La bienvenida la da una réplica del ejemplar que se desplazaba por allí en la era Mesozoica con sus 70 toneladas de peso y 40 metros de largo. Por entonces, bajo la tierra corrían aguas termales y entonces ese sitio resultó una gigantesca incubadora natural. Pero no había alimento para los dinosaurios adultos. Así que depositaban sus huevos y se iban. Al cabo de 3 meses, eclosionaban.

Todo eso y más, se aprende a través de los guías de sitio que acompañan en las visitas y se descubre con los propios ojos caminando por senderos que recorren los lugares donde estaban los nidos. Y para aportar a la comprensión, hay réplicas de dinosaurios a escala real ubicados en la zona.

El Centro de Interpretación será una manera formidable para adentrarse en el mundo geológico que antecedió a la humanidad para luego caminar por el mismo sitio donde lo hacían los dinosaurios.

Para conocer horarios y costo de entrada, consultar el Instagram @parquedinosauriossanagasta

Cueva de las Brujas

¿Por qué quedaron los huevos de dinosaurios fosilizados en sus nidos? Es un misterio, como el de las brujas sanagasteñas, que según la mitología concurrían a una zona cercana para practicar rituales de magia negra.

A menos de 10 minutos, también por la RN 75, se accede al Parque Temático Cueva de las Brujas.

Desde tiempos coloniales se hablaba a soto voce de “la salamanca”: una cueva en la roca rodeada de sierras y hondonadas donde las sombras, el viento y el eco crean sonidos y sombras extrañas. Y hasta el comportamiento de los animales se altera al caer el sol. Se murmuraba sobre mujeres con cierto don que las hacía capaces de pactar con el diablo y acudían a ese sitio a practicar rituales de magia y hasta sacrificios como ofrenda.

En 2016 la cultura popular del lugar se reconvirtió en un parque temático que concentra y transmite al visitante esos mitos y leyendas. Eso sí, si las hay las hay: allí el aire envuelve con una energía que hace mirar con recelo las esculturas hiperrealista de las brujas, como una anciana de ojos saltones portando en brazos una serpiente.  O la de Mikilo, un hombrecito contrahecho que se aparecía a la siesta y se llevaba a los niños que no dormían o se las ingeniaba para hacer extraviar a la gente. Aunque uno se sacuda los pies en el círculo de sal dispuestos en el umbral del sendero, tanto al ingreso como a la salida, cierto estremecimiento correrá por la espalda. Pero si se es muy corajudo, está la opción de visitas nocturnas con luna llena.

Para conocer horarios y costo de entrada, consultar en: https://sanagastaturismo.gob.ar/es/cueva-de-las-brujas

Paseo de Los Sauces

Para procesar todo el bagaje adquirido entre geología y mitología, viene bien una pausa recreativa entre las Sierras del Velasco y el Dique Los Sauces. Allí se ubica un paseo completísimo de servicios al aire libre y con vistas panorámicas. Se puede andar a caballo o bicicletas de alquiler, pasear en kayak , hacer un picnic en mesas bajo una arboleda, almorzar en un restaurante o tomar una merienda en un chiringuito. Todo está muy cuidado, es seguro y no se paga entrada.

Para ampliar información, consultar en https://turismo.larioja.gob.ar/imperdibles/paseo-de-los-sauces-un-espacio-natural-en-medio-de-las-montanas/

Bodegas en Sanagasta

La Rioja es cuna del torrontés y tiene un lugar consolidado en el mundo de los vinos. Y Sanagasta da un paso más en la elaboración de vinos de altura con un innovador e incipiente emprendimiento que tendrá sus primeras etiquetas en la próxima vendimia. Se trata de la Bodega Pampa de la Viuda nacida como desafío de los límites experimentados en la vitivinicultura, a 2.200 metros de altura de viñedos orgánicos. Mientras tanto, se puede visitar la faraónica obra del edificio de la bodega con una magnífica vista a las plantaciones y el paisaje salpicado de cardones.

En contraposición por antigüedad, en la región se ubica la Finca Lomas Blancas: toda una tradición de 5 generaciones que se inició en 1856. Por supuesto que allí reina el Torrontés Riojano (aunque un Mistela amenaza con destronarlo) y destacan un Malbec intenso y un Merlot suave. La degustación cobra un plus porque se hace en la casa original de adobe que levantó el inmigrante español Juan de Dios Corzo, como vivienda familiar y pequeña bodega destinada al consumo familiar aunque llegó a vender a granel. Toda la historia se exhibe y comparte en un museo que ocupa uno de los ambientes de la casa.

Para coordinar visitas: IG @fincalomasblancas

Finca Vista Larga

En Valle de Huaco la bodega ecológica familiar elabora vinos, aceites de oliva y nueces confitadas que son un deleite. El monte nativo convive con los cultivos de olivos, vides y nogales a 1.250 metros de altura. El vínculo que mantienen con el medioambiente se traslada a los sabores.

Es enoturística y para más datos, https://vistalarga.com.ar/

Estas tierras sanagasteñas habían sido elegidas por los jesuitas para cultivar sus viñedos hasta que fueron expulsados en el siglo XVIII. En el mismo lugar Joaquín V. González se inspiró para escribir Mis Montañas. Un montículo en medio de la finca permite treparse y contemplar en panorámica: a la vista, claramente una fuente de inspiración.