
La Municipalidad de Córdoba, a través del Ente Municipal de Fiscalización y Control (EMFyC), desarrolló durante el fin de semana un amplio operativo de prevención, fiscalización y acompañamiento de actividades diurnas y nocturnas en distintos puntos de la ciudad.
El despliegue formó parte de la política de ordenamiento y cuidado del espacio público impulsada por la gestión del intendente Daniel Passerini, que sostiene una presencia activa del Estado mediante la planificación, la prevención y el trabajo articulado entre la Secretaría de Gobierno municipal, el Ministerio de Seguridad de la Provincia, la Policía de Córdoba y las distintas fuerzas especiales.
El fin de semana se desarticularon tres fiestas que reunían, en conjunto, aproximadamente 1.150 personas. Entre los asistentes detectados, una gran cantidad eran menores de edad, lo que incrementaba considerablemente los riesgos vinculados con la seguridad, el consumo de alcohol, las condiciones de los inmuebles y la ausencia de responsables y servicios debidamente acreditados.
También se constató otra fiesta clandestina, se clausuraron establecimientos y se intervino ante denuncias por ruidos molestos, consumo de alcohol, concentración de personas e incumplimiento de medidas dispuestas previamente.
Las intervenciones contaron con un importante despliegue de recursos humanos y operativos, integrado por funcionarios, inspectores y colaboradores del EMFyC, la Guardia Urbana Municipal, el Ministerio de Seguridad de la Provincia, la Policía de Córdoba y grupos especiales. El dispositivo incluyó la participación de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, unidades del Grupo Especial de Operaciones Territoriales, escuadrillas de Infantería, patrullas de Fiscalización y Control y equipos vinculados al programa Ojos en Alerta.
Este esquema permitió desarrollar intervenciones simultáneas, atender denuncias vecinales, prevenir situaciones de mayor gravedad y actuar ante convocatorias masivas que no contaban con las autorizaciones ni las condiciones de seguridad exigidas.
Las fiestas fueron desarticuladas en Álvarez de Condarco 2380, Altos de Chipión 5788 y Costanera Intendente Mestre 7200.
En Álvarez de Condarco se detectó la posible organización de una fiesta electrónica y se emplazó al responsable a abstenerse de desarrollar actividades de Espectáculos Públicos hasta iniciar y completar el correspondiente trámite de habilitación.
En Altos de Chipión, los equipos intervinieron ante una situación de ruidos molestos y lograron que el responsable cesara la conducta denunciada.
En Costanera Intendente Mestre, al momento del arribo del operativo, el inmueble se encontraba cerrado y había personas concentradas en la vía pública. En esas circunstancias no se pudo constatar la presencia de menores ni se encontraron elementos que permitieran efectuar secuestros. La intervención permitió desarticular la convocatoria y restablecer el orden en el sector.
Clausuras e intervenciones
En un inmueble de calle 27 de Abril al 800 se constató la realización de una fiesta clandestina y se labraron las actuaciones correspondientes por infracción al Código de Convivencia.
En Elías Yofre al 900, a partir de una denuncia por ruidos molestos, música a elevado volumen, consumo de alcohol y concentración de personas, se inspeccionó un establecimiento que desarrollaba actividad de bar. Durante el procedimiento se verificó que el lugar se encontraba incumpliendo una clausura impuesta anteriormente. Frente a esta situación, se retiró a las personas presentes y se procedió nuevamente a la clausura.
Asimismo, en Marcelo T. de Alvear al 600 se detectó una presentación musical con aproximadamente 340 asistentes. El responsable no pudo acreditar la documentación correspondiente al servicio de Policía Adicional, por lo que se dispuso la clausura preventiva y el desalojo ordenado del establecimiento.
Más de 160 eventos autorizados y controlados
Además de las intervenciones ante actividades irregulares, durante el fin de semana la Municipalidad acompañó y controló más de 160 eventos autorizados desarrollados en distintos espacios de la ciudad. El objetivo fue acompañar el desarrollo de cada jornada, anticipar posibles inconvenientes, ordenar el espacio público y brindar una respuesta rápida ante cualquier situación que pudiera afectar a los asistentes o a los vecinos.



















