Un club chico y un sueño gigante. Una institución modesta a pocos kilómetros del Aeropuerto de Ezeiza y un objetivo que hace que todos los hinchas vuelen bien alto. Tristán Suárez no se despeinó en la última fecha y le alcanzó el empate frente al Deportivo Maipú para quedarse con la Zona B, comprar su boleto rumbo a la final y quedar a un pasito del histórico ascenso a la Liga Profesional.
A pesar de que Atlanta(empató 0-0 con Midland) y Temperley(igualó 2-2 con Güemes) llegaron con chances de avanzar a la definición, el Lechero sabía que dependía de sí mismo para conseguir la meta de meterse en el encuentro más importante de la temporada ante Godoy Cruz.
Lejos de sentir esa presión, Tristán no se salió de su libreto y se aferró a la idea que lo llevó a ser puntero desde la fecha 24, en agosto, y que nunca más soltó. Fue un equipo compacto, duro y sin temor de cerrarse bien atrás. Por eso es el equipo que menos perdió en el año (4). Por eso es el conjunto que menos goles recibió (16). El único momento de zozobra fue cuando le anularon bien un gol al Cruzado por el fuera de juego de Lucas Faggioli.
Suárez fue fundado el 8 de agosto de 1929, aunque recién se afilió a la AFA en 1963. Comenzó su largo camino en la D, logró tres ascensos (1975, 1995 y 2021) y tiene la particularidad que nunca bajó de categoría. El punto de quiebre fue en los 90, cuando la familia Granados (Alejandro antes y Gastón ahora) tomó las riendas de manera directa, ya sea ocupando cargos en la CD o no, o indirecta.
Diego Maradona también tuvo una participación especial en el Lechero. Es que el Diez vivió mucho tiempo en el barrio El Trébol de Ezeiza, cosechó una buena relación con Gastón Granados, quien lo acercó al club. Jugó varios partidos en el 20 de Octubre, fue a ver al equipo y hasta dio una charla téctica en 2012, cuando Tristán no venía bien.
Para alimentar la cercanía de Maradona con el finalista de la PN está el caso de José María Martínez. Pancho, el entrenador que lo llevó a soñar con alcanzar la Liga Profesional por primera vez, fue ayudante de campo de Diego durante su etapa en Dorados de Sinaloa. «Diego me hubiese dado un abrazo, se correría para que fuera el protagonista. Desde que estuve con Diego, me dio un poco de lo que hay que tener en la vida. Me dio aura y creo que Diego es el gran artífice. Es de Tristán Suárez, él vivió aca», dijo Pancho en TyC Sports.
Un sueño de Diez.

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