El Gran Premio de Azerbaiyán le regaló a los fanáticos una carrera para el infarto. Después del golpe de Max Verstappen, que generó una bandera roja, solo quedaron dos vueltas de velocidad donde pasó de todo. 

Lewis Hamilton, tenía la posibilidad de, no solo ganar, sino de irse líder del campeonato, pero en la última largada se pasó de largo en la curva uno y cayó al 15° puesto.

“Fue una experiencia humillante. Trabajamos muy duro para volver a estar entre los 10 primeros hoy después de una semana difícil aquí en Bakú. Hoy lo dimos todo y un pequeño error hizo que se apagaran los frenos. Lo siento por el equipo, volveremos más fuertes para la próxima carrera”, escribió el 7 veces campeón en sus redes sociales.

Por otro lado, el inglés hizo referencia a su error en el frenaje de la primera curva: “No estoy del todo seguro, pero toqué una especie de interruptor que hizo que sólo funcionaran los frenos delanteros. Hay un botón que nos ayuda a mantener los frenos delanteros en temperatura y, cuando Pérez se detuvo, reaccioné y accidentalmente accioné el interruptor. Se bloqueó y seguí derecho”.

En tanto, Toto Wolff, director del equipo Mercedes, dio su versión de los hechos: “Tocó un botón y el equilibrio de los frenos cambió. El balance de los frenos se fue hacia adelante y, obviamente, el coche no se detuvo. Fue un problema de dedos”.