El Grupo LMR, fundado por Luis María Rodríguez hace 60 años acaba de lanzar “Roma”, su brazo de servicios integrales agrícolas. “Roma llega para crear un nuevo ecosistema de negocios. Una nueva comunidad de hombres y mujeres de negocios con vocación altruista, colaborativa y eficiente”, explicó Luis Alberto Rodríguez el hijo mayor del fundador de LMR y actual CEO y fundador de Roma.

Del evento lanzamiento de Roma participaron unos 400 invitados en San José de la Dormida, en el norte productivo de la provincia de Córdoba, lugar donde la compañía alberga parte de su maquinaria y productos, las instalaciones del acopio y es una de las bases operativas de sus equipos de ingenieros y técnicos.

Con 23.000 hectáreas en producción de soja y maíz en la campaña pasada, proyectan escalar a 31.000 para la que estamos cursando, distribuidas entre el centro de Córdoba, desde la zona de Corralito, hacia el norte provincial y el sur de Santiago del Estero. En tanto en equipamiento cuentan con nueve cosechadoras y tres pulverizadoras (John Deere y New Holland), tres sembradoras de alta capacidad (JD) equipadas para realizar agricultura por ambientes y una fertilizadora (Altina) con dosificación variable y corte por sección, que conforman un parque tecnológico de categoría para las más exigentes producciones.

“Como productores necesitábamos un aliado fuerte que nos ofrezca soluciones relevantes y pragmáticas hechas a medida. Un aliado con un equipo entrenado, con mucha preparación y experiencia para adelantarse a lo que viene.Hace 60 años que mi familia produce y desarrolla la tierra y nunca tuvimos un aliado con estas cualidades. Por eso nos propusimos crearlo.Un aliado fuerte en su capacidad de adaptación a este mundo y sobre todo esta Argentina tan hostil”, marcaba en su discurso.

Roma ha construido alianzas estratégicas con firmas referentes del sector como Advanta, Agrotoken, Basf, Río Uruguay Seguros, Don Mario y UPL por nombrar las recientemente acordadas, a las que seguirán nuevas incorporaciones.

“Estas marcas y sus profesionales entienden y profesan en trabajo en modo de sintonía fina. Abiertos a nuevos formatos de producción. Dispuestos a cambiar paradigmas para funcionar mejor ahora, como lo están haciendo. Pero también son conscientes y quieren sentar las bases para revolucionar los negocios de los próximos 5, 10 o 15 años”, agrega Luis Alberto.