Cómo no estar contento, si se sacó de encima a un rival bien chivo como Riestra. Cómo no estar contento, si volvió a la victoria luego del golpazo que le dio Belgrano (0-3) en el José María Minella. Cómo no estar contento, si Felipe Cadenazzi metió un taco bárbaro para abrir un triunfo necesario para meterse otra vez en la pelea de los equipos que buscan llegar a la zona de Reducido. El 2-1 de Alvarado fue merecido y se celebró con todo en Mar del Plata. Sí, tacontento.

La capacidad goleadora de Cadenazzi hizo más sencillo lo que parecía muy complejo: colarse por algún recoveco de la defensa del Blanquinegro. El centro preciso de Santiago González y la definición exquisita de Felipe pudieron desarmarla con facilidad. Luego, el Torito controló la pelota y no se desesperó ante un rival que le costó generar peligro, algo recurrente en el torneo. Claro, por eso los del Bajo Flores perdieron seis de los últimos siete partidos y continúan hundiéndose en la Zona A.

En el ST, Alva estiró la ventaja por el penal de Vidal (se pateó dos veces por el adelantamiento de Morel). Y cuando parecía que terminaba así, Riestra halló el descuento y metió presión. Aunque no le alcanzó.