La iglesia Nuestra Señora del Rosario guarda una Tabernáculo tallado en madera por los indios de las misiones jesuíticas del Paraguay; una imagen de la virgen del Rosario del siglo XVII y un Cristo Articulado con rasgos mestizos.

Villa Tulumba es uno de los pueblos más antiguos de la provincia de Córdoba. Tiene sus orígenes en antiguas estancias concedidas como merced a los primeros conquistadores españoles.

Este pueblo no se generó a través de un acta fundacional sino que se fue conformando a partir del año 1585, en la Merced de las tierras de Chipitín, actual San José de la Dormida, concedida al escribano Juan Nieto, en los terrenos vecinos a la merced de Francisco Blásquez, donde quedaría emplazada finalmente Villa Tulumba.

La iglesia Nuestra Señora del Rosario, situada en el corazón de la villa, es el principal atractivo turístico y religioso. El acta para la construcción de este templo, así como la colocación de la piedra fundamental, y la Cruz Misional  fueron hechas por el Fray Mamerto Esquiú, en el año 1881.

Su construcción comenzó en 1882 y terminó en 1892. La inauguración del santuario se hizo en solemne acto el 14 de agosto de 1898. Cien años después, en un importante acto religioso que convocó a miles de feligreses de distintos puntos del país, se celebró la inauguración del templo y es declarado “Santuario”. 

De porte catedralicio, su estilo arquitectónico es románico y sobrio. En su interior guarda importantes piezas de valor histórico y artístico, como la imagen de la Virgen Patrona de esta Villa que tiene 300 años; el Cristo Articulado de rostro mestizo (indígena y español); una imagen de la Virgen Dolorosa, y un Tabernáculo que perteneció a la Compañía de Jesús de la Ciudad de Córdoba.

El Tabernáculo histórico

El altar de la Catedral de Córdoba se construyó en el año 1803 con un sustancial aporte de los vecinos de Villa Tulumba en piezas de plata y joyas; en agradecimiento, el pueblo recibió para su iglesia el tabernáculo que había sido totalmente tallado en madera por los indios de las misiones jesuíticas del Paraguay. Es policromado y tallado en madera de cedro paraguayo; estás considerado una obra maestra del arte Barroco. Perteneció al Templo de la Compañía de Jesús primero, de allí y hasta 1803 pasó a la Catedral de Córdoba por disposición de la Junta de Temporalidades, fecha en que el Cabildo Eclesiástico dispuso la construcción de un altar de plata para reemplazarlo.

En esta verdadera joya de arte se destaca el Sagrario con el monograma de la Compañía de Jesús, (IHS-Iesus Hominum Salvadore); los ángeles con sus rostros europeos y mestizos; sus columnas salomónicas que rematan en capiteles corintios, culminando esta primorosa decoración la Sagrada Custodia, centro de todo el conjunto ornamental.

Imagen de Nuestra Señora del Rosario

En 1592 llegó a Córdoba la imagen de la Virgen del Rosario, venerada desde entonces en Santo Domingo. Apenas un cuarto de siglo después llegó a la Capilla de Villa Tulumba. Tiene todas las características de la imaginería del siglo XVII: pequeña -como las capillas de entonces- cargando el Niño a la izquierda y el cetro en la derecha; cabeza y manos de estuco; morena cabellera lacia y abundante. Mide aproximadamente 1,50 metro, lucía una corona de plata que fue vandalizada y tiene un cetro del mismo metal. El actual manto fue donado por don Augusto Casas, primer intendente de la Villa; el original se conserva en el Santuario.

La historia de diez generaciones de tulumbanos se desarrollaron en algún momento frente a esta imagen: casamientos, muertes y aún terribles confesiones.

El Cristo Articulado

Tallado en madera el Cristo Articulado, responde a la época del Barroco, donde se ponía el acento en el dolor humano. Sus brazos y cabeza son articulados. Destacan su talla mestiza y sus ojos verdosos, que hacen suponer que, quizá, se tomó como modelo a nativos sanavirones de la zona. Por poseer la cabeza articulada, era usado antiguamente en la hora tercia del Viernes Santo, cuando su cabeza cae hacia un costado, como describen las escrituras que sucedió cuando Jesús entrega su espíritu al Padre. Se desconoce su origen, pero sí se asegurar que es tanto o más antiguo que la imagen de la Santísima Virgen.

La antigua capilla

En el centro histórico de la Villa, la capilla fue construida en los últimos años del siglo XVII, en honor a la Santísima Virgen del Rosario, en un terreno donado por don Antonio de Ataide, el primer poblador de esas tierras. Su construcción sencilla, de 15 metros por otros 10, muros de adobe, cabreadas de madera y techo de pajas, fue ampliada y consolidada posteriormente. Su suelo guarda reliquias de cientos de tulumbanos, entre los que destaca don Guillermo Reynafé, padre de los famosos hermanos Reynafé. Frente a la Antigua Capilla se construyó el primer cementerio, denominado “Campo Santo” en donde se encuentran sepultados  los primeros pobladores de la región.

La Familia Reynafé, la Familia Caminos de la Aguada, los Bustamante fueron vecinos que concurrieron fervorosamente a esta capilla. Lorenza Reynafé junto a sus hermanos fue asidua asistente del templo en los tiempos en que se encontraban en Villa de Tulumba, en el solar que perteneciera a la familia y luego a su casa particular ubicada al frente mismo de las actuales ruinas.

Datos útiles:

Villa Tulumba se encuentra en el Área Norte de la Provincia de Córdoba, a 143 km de la ciudad de Córdoba Capital. Se accede a ella por la Ruta Nacional 9, para empalmar con la Ruta Provincial 16 que une Deán Funes con San José de la Dormida. 

Para visitar la iglesia hay que dirigirse a la oficina de Cultura que se ubica justo en frente. Otra opción es contrar una visita guiada a través del Catálogo de Experiencias de la web oficial www.cordobaturismo.gov.ar