La serie de de Amazon Prime VideoLa lista final‘ (The Terminal List, 2022), con Chris Pratt, que salió en julio con críticas terribles, ha demostrado, sin embargo, ser un gran éxito entre los espectadores con 1.600 millones de minutos vistos en su primera semana. La serie se basa en un libro escrito por el ex Navy SEAL Jack Carr, quien es productor ejecutivo de la serie y recientemente comentó a Fox News que la crítica se cebó con su trabajo simplemente porque “no hay cosas woke”, sosteniendo que la serie no está impulsada políticamente ni “promueve” las agendas de los críticos.

“Ven una bandera o a alguien hábil con las armas y les molesta”

Carr tuvo un problema particular con el crítico de The Daily Beast Nick Schager, quien calificó la serie como una “fantasía de venganza derechista desquiciada”. Variety también criticó la serie, llamándola un “proyecto de vanidad militar para un Chris Pratt sin carisma”:

“No mencionamos derecha, izquierda, conservador, liberal, ninguna de esas cosas se menciona. The Daily Beast, en particular, su reseña fue bastante vehemente. Pero, es que ven una bandera estadounidense y se molestan. O ven a alguien que es competente con las armas y tiene una cierta mentalidad y responsabiliza a los que están en el poder por sus acciones y, simplemente, se les va un poco la olla”.

Comentábamos en nuestra crítica que el autor del libro decía en su promoción que la tibia recepción tiene que ver con el clima político actual y cómo está afectando al entretenimiento, lo que de alguna manera reconocía que su producto tiene una fuerte carga ideológica, por mucho más escondida e intuible que sea. Pero en todo caso, su carga es mucho mas ligera que la de algunos productos de los 80 de acción salidos de EE.UU.

Terminal2

Tal como lo ve Carr, los críticos odian ‘La lista final’ porque evita su agenda afín:

“No hay nada ‘woke’ o ‘antiwoke’ del que se incluye ahora, y solo porque no lo hay, entonces se percibe, al menos por parte de los críticos, como que no promueve su agenda, por lo que lo van a odiar. No la hicimos para los críticos. Lo que es importante para mí y para Chris Pratt fue que hicimos algo que hablaría con los miembros de las fuerzas armadas que bajaron el rango en los últimos 20 años para que pudieran sentarse y decir: ‘Estos chicos se esforzaron e hicieron un trabajo que me habla a mí’”.